Gigantes por las calles del pueblo
Los gigantes de Angono alcanzan la altura de un edificio de dos plantas, más o menos. Cada higante consta de una cabeza y un torso de papel maché montados sobre una estructura de bambú. Lo lleva una sola persona, que va oculta bajo la falda. Sus caras lucen cejas pobladas y mejillas encarnadas, y los brazos se balancean sueltos al ritmo de los pasos del portador. En 2026 la fiesta cae el 23 de noviembre, día que el calendario católico dedica al papa san Clemente I.
Según un relato muy extendido en el pueblo, el origen de estas figuras se remonta a los arrendatarios de las haciendas de la época española. Como solo se les permitía celebrar una fiesta al año, construyeron gigantes para burlarse de sus terratenientes. Hoy los higantes desfilan como parte de la tradición local. Angono tiene sobrados méritos para llamarse «Capital del Arte de Filipinas»: de aquí eran tanto el muralista Carlos «Botong» Francisco como Lucio San Pedro, Artista Nacional de Música.
Dónde se celebra y qué ocurre
No se necesita entrada, ya que no hay ningún recinto cerrado. La procesión se adueña de las calles de Angono. Su centro espiritual es la Parroquia de San Clemente (St. Clement Parish Church) y el recorrido termina en la orilla de la Laguna de Bay. Esto es lo que suele atraer a los visitantes:
- El desfile de los higantes: gigantes, bandas de música y bailarines callejeros avanzan por el casco urbano.
- Los pahadores: son devotos vestidos de pescadores que calzan zuecos de madera (bakya) y llevan remos y aparejos de pesca.
- La procesión fluvial: la imagen de San Clemente, patrón de los pescadores, navega por la Laguna de Bay a bordo de una embarcación engalanada.
- El basaan: así se llama el remojón colectivo que deja empapado a casi todo el que está en el recorrido.
En la jornada se combinan una misa, un carnaval y la bendición propia de un pueblo pesquero. Vecinos y visitantes suelen pasar buena parte del día siguiéndola desde las calles hasta la orilla.
En plena zona de remojón
Mojarse es inevitable. Durante el basaan, la gente apostada a lo largo del recorrido lanza cubos de agua y rocía a la multitud con mangueras y pistolas de agua. Quien no quiera acabar calado suele buscar sitio en los balcones de los pisos altos o alejarse bastante del itinerario. Los habituales guardan el móvil en bolsas con cierre hermético y van con ropa de secado rápido y sandalias.
Esta fiesta tiene sus propias normas de cortesía:
- Los vecinos sienten verdadera devoción por la imagen de San Clemente, de modo que los espectadores se apartan y guardan silencio a su paso.
- Se puede pedir una foto a los portadores de los higantes entre tramo y tramo. Las estructuras pesan mucho y los portadores descansan a menudo.
- Las calles laterales están llenas de puestos de comida y tiendas sari-sari. Casi todo el mundo paga los tentempiés y el agua embotellada con billetes y monedas pequeños.
- Ese día muchas familias del casco urbano abren sus casas a los invitados, algo muy típico de las fiestas patronales filipinas.
Cómo llegar a Angono y dónde quedarse
Angono pertenece a la provincia de Rizal y está a unos 30 km al este del centro de Manila. La mayoría de la gente llega por carretera a través de la Manila East Road, ya sea en coche o en los jeepneys y furgonetas que salen de la zona de Cainta y Taytay. El día de la fiesta se cierran al tráfico las calles del centro, así que lo habitual es aparcar en las afueras y entrar a pie. La organización corre a cargo de la parroquia y del ayuntamiento de Angono, que publican el programa cada año.
Más allá del festival, este pueblo de artistas merece la visita en cualquier época. En los alrededores se encuentran:
- Los Petroglifos de Angono (Angono Petroglyphs): grabados rupestres situados en el límite con Binangonan, que figuran entre las obras de arte más antiguas que se conocen en Filipinas.
- El Museo de la Familia Blanco (Blanco Family Museum): una galería con pinturas de una familia de artistas de Angono.
- Los murales de los higantes y de Botong Francisco, pintados en paredes de todo el casco urbano.
Casi todos los excursionistas regresan a Manila esa misma noche. Algunos pocos pernoctan en Antipolo, en las colinas que dominan Angono.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra el Festival de los Higantes en 2026?
El 23 de noviembre de 2026, festividad de San Clemente, patrón de Angono.
¿Hace falta entrada para el Festival de los Higantes?
No. Es una procesión pública que recorre las calles de Angono y llega hasta la Laguna de Bay, sin ningún recinto cerrado.
¿Me voy a mojar?
Casi con total seguridad. El basaan, en el que la gente se lanza agua, es uno de los momentos centrales del día. Por eso los visitantes suelen llevar ropa de secado rápido y guardar el móvil en una funda impermeable.
¿Cómo se llega a Angono desde Manila?
Angono está a unos 30 km al este del centro de Manila por la Manila East Road. Se puede ir en coche o en jeepney o furgoneta pasando por Cainta y Taytay. El día de la fiesta se cortan las calles del centro, así que la mayoría hace a pie el último tramo.
¿Qué más se puede ver en Angono?
Los Petroglifos de Angono, el Museo de la Familia Blanco y los murales del casco urbano dedicados a Botong Francisco y a los higantes.
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