Argentina · Región
Purmamarca
Purmamarca se asienta a los pies del Cerro de los Siete Colores, una ladera estriada cuyas bandas de roca roja, ocre y verde han convertido a este pequeño pueblo de adobe en uno de los rincones más fotografiados de los Andes argentinos. Sus calles empedradas, su mercado artesanal y su capilla colonial conservan un marcado carácter quechua, pese a la avalancha de visitantes de un día que llegan desde toda la Quebrada de Humahuaca.
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Preguntas frecuentes sobre Purmamarca
¿Cómo llego a Purmamarca?
El aeropuerto más cercano es el de Jujuy (JUJ), a unos 95 km de distancia, desde donde lo habitual es tomar un taxi, un servicio de traslado o una app de viajes (entre 1 y 1,5 horas) hasta San Salvador de Jujuy para luego continuar el trayecto. Desde la terminal de ómnibus de San Salvador de Jujuy, hay buses regulares a Purmamarca que demoran entre 1 y 1,5 horas.
¿Cuántos días conviene pasar en Purmamarca?
La mayoría de los viajeros se queda entre 1 y 2 días, tiempo suficiente para recorrer el circuito alrededor del Cerro de los Siete Colores, curiosear en la plaza del mercado y usar Purmamarca como base para excursiones de un día a las Salinas Grandes y al resto de la Quebrada de Humahuaca.
¿Por qué es conocida Purmamarca?
Purmamarca se asienta a los pies del Cerro de los Siete Colores, una ladera estriada cuyas bandas de roca roja, ocre y verde han convertido a este pequeño pueblo de adobe en uno de los rincones más fotografiados de los Andes argentinos. Sus calles empedradas, su mercado artesanal y su capilla colonial conservan un marcado carácter quechua, pese a la avalancha de visitantes de un día que llegan desde toda la Quebrada de Humahuaca.