Números sobre las ventanas
Antes de buscar un bar, levante la vista. En la fachada, encima de cada uno de los balcones que rodean la plaza, hay un número pintado. Son de la época en que la plaza servía de coso taurino: los balcones se alquilaban como palcos numerados, y nadie llegó a borrar aquellos números.
La plaza que hoy se ve es una reconstrucción. En 1813 las tropas aliadas incendiaron la mayor parte de la Parte Vieja, y después se volvió a trazar la plaza como un rectángulo neoclásico cerrado, con soportales uniformes en la planta baja y viviendas idénticas en los pisos superiores.
El edificio del reloj
Preside la plaza una fachada con reloj, la del antiguo ayuntamiento. Con el tiempo, el consistorio se trasladó al antiguo casino, junto a los jardines de Alderdi Eder, y este edificio acoge ahora una biblioteca municipal. Es imposible pasarlo por alto, ya que su frontal es el único que rompe la sucesión de balcones.
Toda la planta baja está porticada, algo muy práctico con el clima de la costa vasca: puede rodear la plaza entera a cubierto, y bajo muchos de los arcos se abren directamente bares de pintxos.
Tambores a medianoche
Esta es la plaza de las grandes ceremonias donostiarras. A medianoche del 19 de enero se iza aquí la bandera de la ciudad para dar comienzo a la Tamborrada, con la que se celebra la festividad de San Sebastián el 20 de enero. Durante las 24 horas siguientes, las compañías de tambores y barriles interpretan una y otra vez por toda la ciudad la marcha de Raimundo Sarriegui. A medianoche del día 20, la bandera vuelve a arriarse en esta misma plaza.
Si coincide con esas fechas, llegue a la plaza bastante antes de la medianoche. Fuera de las fiestas, es un rincón más tranquilo que el paseo marítimo, y todos estos lugares quedan a un corto paseo:
- Basílica de Santa María del Coro, cuya portada barroca labrada mira hacia el monte Urgull
- Iglesia de San Vicente, la más antigua de la ciudad
- Calle 31 de Agosto, la única que sobrevivió al incendio de 1813
- Mercado de la Bretxa, junto al Boulevard
- La playa de La Concha y el puerto, a los que se llega por las estrechas callejuelas de la Parte Vieja
Cómo pedir pintxos bajo los soportales
En euskera, la plaza se llama Konstituzio Plaza. Los bares que la rodean funcionan igual que los del resto de la Parte Vieja:
- Pintxos fríos: están expuestos en la barra. Pida un plato, o bien señale el que quiere y pregunte antes de cogerlo.
- Pintxos calientes: suelen prepararse al momento a partir de una lista escrita en una pizarra. Se piden al personal de la barra.
- El pago: lo habitual es pagar al final. Diga al camarero lo que ha tomado y él hará la cuenta.
- El ritmo: en cada bar se toman uno o dos pintxos con un trago corto y se pasa al siguiente. Es lo que aquí llaman txikiteo.
Para beber, pida un txakoli, el vino blanco seco y ligeramente espumoso de la costa vasca, o un zurito, que es una cerveza pequeña. Las propinas son modestas y no se esperan como en otros países. Cada bar tiene sus precios expuestos en la barra o en la pizarra, así que consúltelos allí.
Las paradas de autobús del Boulevard están a dos minutos a pie hacia el sur de la plaza. La estación principal de Renfe se encuentra al otro lado del río Urumea, a unos 15 o 20 minutos andando. Para ver la plaza basta con media hora, pero si va a cenar por la zona, dedíquele toda la tarde-noche.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se encuentra exactamente la Plaza de la Constitución de San Sebastián?
Está en la Parte Vieja, justo al norte de la Alameda del Boulevard. La basílica de Santa María del Coro, el puerto y la playa de La Concha quedan a un corto paseo.
¿Por qué tienen números los balcones?
Antiguamente la plaza hacía las veces de coso taurino. Cada balcón se alquilaba como una localidad numerada desde la que presenciar las corridas, y los números pintados siguen ahí.
¿Qué ocurre en la plaza durante la Tamborrada?
A medianoche del 19 de enero se iza aquí la bandera de la ciudad, y con ello comienzan 24 horas de tambores en honor de San Sebastián, cuya festividad se celebra el 20 de enero. La bandera se arría en el mismo lugar a medianoche del día 20. Conviene llegar con antelación, porque la plaza se llena.
¿Cuánto tiempo hay que dedicarle?
En unos 30 minutos se pueden ver los balcones y la fachada del antiguo ayuntamiento, además de recorrer los soportales. Si piensa tomar pintxos en los bares de alrededor, resérvese toda una tarde-noche.
¿Cómo se llega desde la estación de tren?
Desde la estación de Renfe, cruce el río Urumea y adéntrese en la Parte Vieja por el Boulevard. A pie se tarda entre 15 y 20 minutos, aproximadamente. En el Boulevard, a unos dos minutos de la plaza, paran varias líneas de autobús urbano.
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