Tres pisos bajo un techo de concreto
Pocos mercados cubiertos de América Latina igualan sus dimensiones. Obra del arquitecto Alejandro Zohn, el Mercado Libertad abrió sus puertas en 1958, aunque los tapatíos siguen llamándolo San Juan de Dios por el barrio y la antigua iglesia que tiene al lado. Se trata de un bloque modernista de concreto aparente, cuyas galerías abiertas reciben la luz natural a través de secciones elevadas del techo.
Dentro esperan pasillos estrechos, puestos repletos de mercancía hasta el techo y escaleras que parecen conducir siempre a otra parte. No es, desde luego, un rincón tranquilo: figura entre los lugares con más reseñas de Guadalajara y hay movimiento a cualquier hora, todos los días. Conviene, por tanto, dedicarle una visita propia en lugar de intentar encajarlo entre otros planes.
El nivel de las fondas: birria, tortas ahogadas y jericalla
El mejor motivo para venir está en el piso intermedio, donde se concentran las fondas: decenas de pequeñas cocinas, cada una con su barra y su hilera de bancos. A su paso, cocineros y meseros le llamarán desde todos los puestos. En la mayoría se ven a la vista las ollas y los comales, y las cartas plastificadas cuelgan pegadas con cinta o se las entregan en mano.
Es el sitio ideal para probar los clásicos de Jalisco:
- Birria: carne de chivo o de res guisada en chile, que se sirve con su consomé, cebolla picada, cilantro y limón.
- Torta ahogada: un birote crujiente relleno de carne de cerdo y bañado en salsa de jitomate y chile. Si la prefiere menos picante, pídala media ahogada.
- Pozole: guiso de maíz cacahuazintle, aquí casi siempre rojo, acompañado de rábano y orégano.
- Jericalla: el postre por excelencia, una natilla tapatía de superficie tostada.
- Tejuino y jugos naturales: el tejuino es una bebida fría de maíz fermentado con limón y sal; en los puestos de jugos licúan la fruta al momento.
Antes de sentarse, dé una vuelta completa por el piso. Muchas fondas ofrecen los mismos platillos, así que la elección depende más bien de dónde quede un banco libre y de qué ollas parezcan tener más movimiento.
Planta baja: frutas y verduras, dulces y artesanías
Abajo late el mercado cotidiano, con montañas de fruta y chiles, carnicerías y puestos de abarrotes. Merece la pena detenerse en los de dulces mexicanos, donde se apilan cajeta, cocadas, dulces de tamarindo y fruta cristalizada que se venden por pieza o a granel.
Las artesanías comparten este mismo espacio. Encontrará artículos de piel, huaraches, sombreros, bolsas tejidas y cerámica, buena parte procedente de distintos rincones de Jalisco. Como la calidad cambia mucho de un puesto a otro, revise bien las costuras y las suelas antes de comprar.
Piso superior: electrónica, ropa y todo lo demás
Arriba parece otro mercado. Abundan los accesorios para celular, la electrónica, la ropa y el calzado, además de puestos difíciles de clasificar. Los pasillos se sienten más estrechos y los vendedores insisten todavía más.
Vale la pena subir para apreciar la magnitud del lugar, más que por necesidad de comprar algo. Si se decide por algún aparato electrónico, pruébelo en el propio puesto antes de pagar y dé por hecho que no tendrá garantía ni devolución.
Pagos, regateo y llamadas desde los puestos
Lleve efectivo en pesos, con abundantes billetes de baja denominación y monedas. Aunque algunos puestos grandes aceptan tarjeta, en casi todo el mercado se paga en efectivo. Los sanitarios suelen estar a cargo de una persona que cobra una pequeña cuota en monedas, de modo que conviene tener cambio a mano.
La forma de regatear varía según lo que vaya a comprar:
- Artesanías, piel y ropa: regatear con cortesía es lo habitual. Pregunte «¿Cuánto cuesta?», ofrezca una cantidad menor y mantenga siempre un tono amable.
- Comida, frutas y verduras, y dulces: no se regatea, pues los precios son fijos o se calculan por peso.
- En las fondas: siéntese, pida y pague al terminar; basta con hacerle una seña a quien le atendió. Se acostumbra dejar propina en efectivo.
En cada puesto de comida le dirán «¡Pásele!». Con una sonrisa y un «gracias» podrá seguir su camino. En los pasillos más concurridos, guarde el teléfono y la cartera en un bolsillo delantero y lleve la mochila por delante.
Las puertas abren de 8am a 8pm todos los días. Aun así, es un mercado en plena actividad y algunos puestos empiezan a recoger antes del cierre. El nivel de comida luce mejor desde media mañana hasta la tarde. Las tardes de fin de semana atraen a la mayoría de las familias locales, por lo que una mañana entre semana suele garantizar pasillos más tranquilos.
Cómo llegar por la Plaza Tapatía
El mercado está en Calle Dionisio Rodríguez 52, junto a la Calzada Independencia, en el barrio de San Juan de Dios. La estación de metro más cercana es San Juan de Dios, de la Línea 2, a poca distancia a pie.
Desde el centro histórico es preferible caminar. Parta de la Catedral, cerca de la estación Guadalajara Centro de la Línea 3, y avance hacia el oriente por la peatonal Plaza Tapatía. Por el camino pasará junto al Teatro Degollado y las largas fuentes. Al llegar al extremo de la plaza, verá el mercado justo a su derecha.
Una mañana completa: el Cabañas y los mariachis
La visita al mercado se puede combinar con el Hospicio Cabañas, que queda a pocos pasos, en el extremo oriente de la Plaza Tapatía. Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, alberga una capilla cubierta de murales de José Clemente Orozco, entre ellos El hombre de fuego, en la cúpula. Muchos visitantes recorren primero el Cabañas y después cruzan a las fondas para comer.
Al sur del mercado, al otro lado de la calle, está la Plaza de los Mariachis. Allí los músicos esperan a quien quiera contratar una canción, y la plaza se va llenando conforme avanza el día. Tenga cuidado con el intenso tráfico de la avenida y disfrute del ambiente sin esperar un espectáculo programado.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el horario del Mercado Libertad?
Abre todos los días de la semana de 8am a 8pm. Sin embargo, al tratarse de un mercado en plena actividad, algunos puestos cierran antes que las puertas. Si piensa hacer compras, llegue con suficiente antelación, mucho antes de que caiga la tarde.
¿Cómo se llega al Mercado San Juan de Dios?
Tome la Línea 2 del metro hasta la estación San Juan de Dios, que queda a poca distancia a pie. También puede salir de la Catedral, cerca de la estación Guadalajara Centro de la Línea 3, y caminar hacia el oriente por la Plaza Tapatía. El mercado se encuentra al final, junto a la Calzada Independencia.
¿Qué conviene comer en el mercado?
Suba al piso intermedio, donde están las fondas. Pida birria con consomé, una torta ahogada o pozole, y cierre con una jericalla. Para beber, pruebe un tejuino bien frío o un jugo natural.
¿Cuánto tiempo hay que dedicarle?
Si quiere comer y recorrer los tres pisos, calcule entre dos y tres horas. Añada una o dos horas más para conocer el cercano Hospicio Cabañas y, de salida, pase por la Plaza de los Mariachis.
¿Se puede pagar con tarjeta? ¿Está bien regatear?
Lleve efectivo en pesos, incluidos billetes pequeños y monedas, ya que solo algunos puestos aceptan tarjeta. En artesanías, artículos de piel y ropa es normal regatear con cortesía, pero no lo haga en los puestos de comida ni en los de frutas y verduras.
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