Al salir de la línea naranja en Square-Victoria–OACI, pasará bajo un arco modernista de hierro fundido coronado por el letrero «Métropolitain». Se trata de una auténtica boca de metro de Hector Guimard, regalo de París a Montreal en los años sesenta. Unos pasos más allá, la dirección que indica su mapa, el 747 Rue du Square-Victoria, da paso al World Trade Centre Montréal. No hay mejor puerta de entrada a una ciudad que continúa bajo sus propias calles.
Qué está recorriendo en realidad
Más que un único túnel, la Ciudad Subterránea es un conjunto de edificios conectados entre sí. Los montrealeses la llaman RESO, en un juego de palabras con réseau, que en francés significa «red». Su origen se remonta a principios de los años sesenta, con Place Ville Marie, y hoy sus más de 30 km de pasillos unen centros comerciales, torres de oficinas, estaciones de metro, universidades y salas de conciertos.
En su mayor parte apenas queda bajo el nivel de la calle. El paseo transcurre por atrios de centros comerciales, galerías con techo de cristal y vestíbulos de metro revestidos de azulejos, y cada vez que se entra en un edificio nuevo cambian el suelo y la iluminación. Aunque se utiliza durante todo el año, es en invierno cuando mejor se entiende su razón de ser: mientras arriba las calles están cubiertas de nieve, los oficinistas cruzan el centro en mangas de camisa.
El Muro de Berlín en un callejón cubierto
En el World Trade Centre se encuentra el atractivo más destacado de toda la red. Su calle interior, la Ruelle des Fortifications, es un antiguo callejón del Viejo Montreal sobre el que se levantó una cubierta de cristal. A ambos lados se alinean fachadas de piedra, de modo que sigue pareciendo una calle trasladada a un interior.
A lo largo del callejón descubrirá:
- Un fragmento del Muro de Berlín, en pie y con los grafitis aún visibles en su cara occidental.
- La fuente de Anfitrite, una estatua francesa del siglo XVIII dedicada a la diosa del mar que se alza en un largo estanque.
- Fachadas de ladrillo y piedra de los antiguos edificios que quedaron integrados en el complejo.
Este tramo se recorre en unos veinte minutos, y es el motivo por el que merece la pena empezar aquí y no por la puerta de cualquier centro comercial.
Cómo entrar y orientarse
La estación Square-Victoria–OACI pertenece a la línea naranja (Línea 2) y comunica directamente con el World Trade Centre. A una parada está Place-d’Armes, cuya salida da al Palais des congrès, a pocos pasos de la Basílica de Notre-Dame. Desde allí, la red se extiende hacia el norte y el oeste, en dirección al bullicioso corazón del centro.
Según Google, este acceso abre los días laborables de 8am–6pm y cierra sábados y domingos. Como cada edificio del RESO fija su propio horario, es posible que otros centros comerciales y pasillos estén abiertos cuando esta puerta permanece cerrada. Si su ruta depende de un paso concreto, compruébelo antes.
Siga las flechas azules
Perderse le ocurre a todo el mundo y no tiene mayor importancia. Busque los carteles azules del RESO con una flecha: en lugar de calles, indican por su nombre el siguiente edificio o estación de metro.
En un paseo hacia el noroeste desde este punto, estas son las paradas principales:
- Estación McGill (línea verde, Línea 1): aquí se encuentran el Centro Eaton de Montreal y las Promenades Cathédrale, que discurren bajo la catedral Christ Church.
- Place Ville Marie: la torre en forma de cruz donde empezó todo, conectada con la Gare Centrale.
- Estación Peel: da acceso a Les Cours Mont-Royal y a las calles comerciales del oeste.
- Place-des-Arts: el extremo cultural de la red, unido a las salas de conciertos y al Complexe Desjardins.
Más que una larga caminata, el recorrido completo es una sucesión de trayectos cortos salpicados de escaleras fijas y mecánicas. Si desea ver la mayor parte a un ritmo pausado, calcule entre dos y tres horas.
Al paso de quienes van a trabajar
El RESO no es una atracción temática, sino el camino que muchos recorren a diario para ir al trabajo. Si se mueve como ellos, su jornada le resultará más sencilla.
- Colóquese a la derecha en las escaleras mecánicas y en los pasillos estrechos, ya que quienes tienen prisa adelantan por la izquierda.
- Hágase a un lado para consultar el mapa. Si se detiene en un cruce o al pie de una escalera mecánica, interrumpirá todo un flujo de gente.
- Aprenda algunas palabras en francés. En los carteles aparecen Sortie (salida), Ville souterraine y los nombres de los edificios, a menudo primero en francés.
- Pague con tarjeta o sin contacto. En los patios de comidas y en las cafeterías de cadena el pago sin contacto es lo habitual. Lo normal es pagar en el mostrador y retirar uno mismo la bandeja.
A la hora en que los oficinistas salen a almorzar, los patios de comidas se llenan por completo; si come un poco antes o un poco después, encontrará sitio. Los pasillos cercanos a las estaciones de metro registran su mayor afluencia en los desplazamientos de la mañana y de la tarde, así que reserve el mediodía para explorar los tramos más tranquilos.
Cuándo se disfruta más
Lejos de ser un secreto, este es uno de los lugares más conocidos de la ciudad, y se aprovecha mejor si se utiliza como lo hacen los locales. Un día laborable de frío o lluvia, puede ir del Viejo Montreal a las tiendas del centro sin necesidad de abrigo. El propio trayecto forma parte de la visita.
Si hace buen tiempo, combine ambos mundos. Recorra la Ruelle des Fortifications, salga a la superficie en Place-d’Armes para ver la basílica y las antiguas calles de piedra, y vuelva a bajar para continuar hacia el norte. Los túneles son un atajo muy práctico, pero lo verdaderamente interesante es cómo se enlazan la ciudad de arriba y la de abajo.
Antes de ir
Consulte el plano oficial del RESO antes de ponerse en marcha, pues las conexiones entre edificios cambian a medida que se reforman las torres. Elija un día laborable, cuando este acceso está abierto, y comience por el Muro de Berlín y la fuente antes de adentrarse en los pasillos comerciales. A partir de ahí, deje que le guíen las flechas azules y salga a la superficie donde prefiera.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la estación de metro más próxima al acceso de la Ciudad Subterránea en Square-Victoria?
La estación Square-Victoria–OACI, en la línea naranja (Línea 2). Comunica directamente con el World Trade Centre Montréal, situado en el 747 Rue du Square-Victoria, y su salida a la calle conserva la boca de metro modernista de Guimard que París regaló a la ciudad.
¿Abre los fines de semana?
Según Google, este acceso abre de lunes a viernes de 8am–6pm y permanece cerrado sábados y domingos. Cada edificio de la red tiene su propio horario, de modo que, si piensa ir en fin de semana, compruebe antes los de aquellos por los que vaya a pasar.
¿Cuánto tiempo necesito?
La Ruelle des Fortifications, con su fragmento del Muro de Berlín y la fuente de Anfitrite, se ve en unos veinte minutos. Si continúa a paso tranquilo por los centros comerciales del centro hasta McGill, Peel o Place-des-Arts, cuente con dos o tres horas.
¿Cómo evito perderme?
Guíese por los carteles azules del RESO, que indican por su nombre los edificios y las estaciones de metro. Antes de salir, consulte el plano oficial del RESO, ya que algunos pasos se cierran mientras se reforman las torres.
¿Qué hay cerca de este acceso?
Justo encima tiene el Viejo Montreal. A una parada se encuentra la estación Place-d'Armes, cuya salida queda junto al Palais des congrès y a pocos pasos de la Basílica de Notre-Dame. Sin salir a la superficie también se llega al núcleo comercial del centro, en torno a la estación McGill.
Planifica tu viaje a Montreal
eSIM y conectividad en Canadá →
Algunos enlaces de arriba son de afiliados: si reservas a través de ellos, Wander Atlas gana una pequeña comisión sin coste adicional para ti. Así mantenemos todas las guías gratis.