Datos verificados en tiempo real · 25 oct 2026

joya escondida Ollantaytambo

Plaza de Armas de Ollantaytambo: guía de viaje (4.7★)

Cómo se hace esta guía

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Plaza de Armas de Ollantaytambo en Ollantaytambo, Perú
Photo: CarlosE Duarte / Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

Una plaza sobre un trazado urbano inca

Pequeña y empedrada, la plaza está cerrada por edificaciones en todos sus lados. Ollantaytambo es uno de los pocos pueblos del Perú donde el trazado inca sigue funcionando como cuadrícula urbana. De la plaza parten callejuelas estrechas, y por ellas discurren canales de piedra que conducen el agua igual que hace siglos.

Si levanta la vista desde los bancos, verá cómo las montañas rodean el pueblo, que se encuentra a unos 2,800 metros de altitud. En la ladera del Pinkuylluna, por encima de las casas, se distinguen los depósitos de piedra que los incas construyeron en la montaña, y para contemplarlos no hace falta entrada.

Conviene también fijarse en la base de las construcciones. Muchas casas de las callejuelas cercanas se levantan sobre muros incas de piedra perfectamente ensamblada, a los que se añadieron después el adobe y las tejas.

El lugar de la plaza en su jornada

La mayoría de los visitantes pasa por aquí por alguno de estos tres motivos:

  • Las ruinas: al otro lado del río Patacancha, a poca distancia a pie, se encuentran las terrazas y el Templo del cerro del sitio arqueológico de Ollantaytambo.
  • El tren: a unos 15 minutos a pie cuesta abajo está la estación, de donde salen los servicios de PeruRail e Inca Rail hacia Aguas Calientes, el pueblo situado al pie de Machu Picchu.
  • El transporte: en los bordes de la plaza se concentran los colectivos y los mototaxis (pequeños taxis de tres ruedas) que van a Urubamba y continúan hasta Cusco.

Por todo ello, la plaza resulta un punto de encuentro natural. Si le sobra una hora antes de tomar el tren, es preferible pasarla aquí y en las callejuelas de detrás que en la estación.

Como se trata de un lugar muy conocido y con innumerables reseñas, no cuente con tenerlo para usted solo. Más que como una visita que tachar de la lista, funciona mejor como punto de partida para explorar.

Cómo disfrutar de la plaza sin agobios

Aquí el ritmo lo marcan los horarios del transporte. Al amanecer, los primeros trenes a Machu Picchu arrastran a la gente cuesta abajo, mientras que las excursiones de un día desde Cusco suelen llegar a las ruinas a media mañana. Así, los momentos más tranquilos en torno a la plaza son las primeras horas del día y la noche.

Algunas costumbres facilitan la visita:

  • Lleve soles en billetes pequeños. En los puestos del mercado, con los vendedores de comida y con los conductores de mototaxi, los billetes grandes suelen dar problemas.
  • Pida permiso antes de fotografiar a las personas. Es habitual que las mujeres quechuas vestidas con ropa tradicional, a veces acompañadas de una llama o un cordero, esperen una propina a cambio de una foto. Pregunte y acuerde el importe antes de sacar la cámara.
  • Pacte la tarifa del mototaxi antes de subir. No llevan taxímetro.
  • Compre la entrada a las ruinas en la puerta del sitio. Allí se vende el acceso al sitio arqueológico, que también está incluido en el Boleto Turístico de Cusco. Los precios vigentes figuran en la entrada.

Altitud, empedrado y calma

El empedrado es irregular y los canales de agua corren descubiertos junto a los caminos. Por la noche, cuando las callejuelas laterales están poco iluminadas, mire bien dónde pisa.

Si llega desde Lima, es posible que la altitud se haga notar incluso en las suaves subidas que salen de la plaza. Ollantaytambo está a menor altitud que Cusco, por lo que muchos viajeros pasan aquí sus primeras noches para aclimatarse. Camine despacio, beba agua y reserve las subidas empinadas de las ruinas y del Pinkuylluna para cuando se encuentre bien.

Si pasa una noche en el pueblo, podrá disfrutar de la plaza al anochecer y a primera hora de la mañana. Es entonces cuando Ollantaytambo parece, más que una parada en el camino a Machu Picchu, un lugar donde la gente vive.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llega de la Plaza de Armas a la estación de tren de Ollantaytambo?

Puede ir a pie cuesta abajo en unos 15 minutos o tomar un mototaxi en el borde de la plaza. De la estación salen los trenes de PeruRail e Inca Rail hacia Aguas Calientes, el punto de acceso a Machu Picchu.

¿Está abierta la plaza por la noche?

Sí. Al ser una plaza pública, se puede recorrer a cualquier hora. Las callejuelas laterales pueden estar poco iluminadas, así que tenga cuidado con los canales de agua descubiertos.

¿Cuánto tiempo conviene dedicar a la plaza?

Para la plaza y las callejuelas cercanas bastan unos 30–60 minutos. Si además visita las ruinas de Ollantaytambo, que están a poca distancia a pie, añada entre 2–3 horas.

¿Cuál es el mejor momento para visitarla?

Las primeras horas de la mañana y la noche suelen ser más tranquilas. Al amanecer, los trenes a Machu Picchu se llevan a buena parte de la gente, y las excursiones de un día desde Cusco suelen llegar más tarde, a media mañana.

¿Qué hay cerca de la plaza?

Al otro lado del río Patacancha se encuentra el sitio arqueológico de Ollantaytambo. En el cerro que domina el pueblo están los depósitos del Pinkuylluna, y desde la plaza salen colectivos hacia Urubamba y Cusco.

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