Tres cruces en una calleja torcida
Es una esquina, no un monumento. La calle Cruces desemboca en una pequeña plaza donde se cruzan las callejuelas del Barrio Santa Cruz, y en el centro se alzan unas antiguas columnas de piedra, cada una rematada con una cruz de hierro forjado. Esas cruces son las que dieron nombre a la calle. No se llega a ellas caminando en línea recta: aparecen de repente al doblar una esquina.
Las casas que rodean la plaza siguen el patrón típico del barrio: paredes encaladas con remates ocres, rejas de hierro y balcones, y macetas colgadas en las fachadas. Es más una pausa dentro del laberinto que un lugar que se visita como tal. La mayoría de quienes llegan aquí en realidad se dirigían a otro sitio.
Cómo encontrar la calle Cruces
El Barrio Santa Cruz se construyó para desorientar, así que conviene seguir los nombres de las calles en los azulejos de las esquinas y no fiarse del punto azul del teléfono.
- Metro: Línea 1 hasta Puerta de Jerez o Prado de San Sebastián, y después caminar de 10 a 15 minutos hacia el noreste, adentrándose en el barrio.
- Tranvía: la línea Metrocentro también para en Puerta de Jerez y en Prado de San Sebastián.
- A pie desde el Alcázar: se puede atravesar el Patio de Banderas hasta la calle Judería, o bordear los Jardines de Murillo, y luego subir por las callejuelas en dirección a la calle Cruces.
- Dirección para dar a un taxi: C. Cruces, 10, 41004 Sevilla. Los coches no pueden acceder a la mayor parte del barrio, así que hay que contar con caminar el último tramo.
Cómo combinarla con el resto del barrio
Por sí sola, la plaza se recorre en diez minutos. Pero como parada dentro de un paseo tranquilo por el Barrio Santa Cruz, cobra sentido. Todo lo siguiente queda a poca distancia caminando:
- Plaza de Santa Cruz, una plaza ajardinada con su propia cruz de hierro ornamentada, en el lugar donde antes se alzaba la iglesia que dio nombre al barrio.
- Plaza de Doña Elvira, una plaza embaldosada a la sombra de naranjos, muy apreciada por los pintores.
- Callejón del Agua, una calleja que discurre junto al muro del jardín del Alcázar.
- Jardines de Murillo, los jardines bordeados de palmeras en el extremo sur del barrio.
- Real Alcázar y Catedral de Sevilla, ambos justo al oeste del barrio.
Conviene reservar una o dos horas para todo el recorrido si se para en las plazas y no se camina con prisa por las callejuelas.
Cómo mantener la tranquilidad en Las Cruces
Antes que una atracción turística, es una calle residencial. Esos balcones pertenecen a viviendas particulares, así que conviene bajar la voz al anochecer y no bloquear los portales para hacer fotos. Los sevillanos cenan y salen tarde, de modo que todavía se cruza gente volviendo a casa por aquí casi a medianoche.
Las visitas guiadas pasan por el Barrio Santa Cruz, así que la mañana temprano es el momento evidente para tener la plaza para uno mismo, antes de que se forme la cola del Alcázar. Como Las Cruces queda a unos giros de distancia de las rutas peatonales principales, suele estar vacía incluso cuando las callejuelas cercanas están abarrotadas.
- Luz: las callejuelas son estrechas y los muros altos, de modo que la plaza pasa buena parte del día en sombra. Es un alivio de verdad en el verano sevillano, cuando el calor de la tarde obliga a los locales a refugiarse en el interior.
- Sonido: en las callejuelas estrechas, las voces y las maletas con ruedas se oyen a lo lejos. Conviene llevar el equipaje en brazos al pasar por los adoquines.
- Pagar las consumiciones cercanas: los bares de tapas del barrio suelen aceptar tarjeta. La propina es modesta, a menudo basta con redondear la cuenta o dejar algo de calderilla.
No hay verja, ni entrada, ni horario de cierre, porque simplemente forma parte de la calle.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está exactamente Las Cruces en Sevilla?
En la calle Cruces 10, dentro del Barrio Santa Cruz, en pleno Casco Antiguo (código postal 41004), a poca distancia caminando al este del Real Alcázar y la Catedral de Sevilla.
¿Cómo se llega en transporte público?
Se toma la Línea 1 de Metro o el tranvía Metrocentro hasta Puerta de Jerez o Prado de San Sebastián, y desde allí se camina de 10 a 15 minutos por las callejuelas de Santa Cruz.
¿Cuándo se puede visitar?
En cualquier momento. Es una plaza pública, abierta las 24 horas y sin verja. La mañana temprano suele ser el momento más tranquilo, antes de que las visitas guiadas entren en el barrio. Por la noche conviene bajar el volumen, ya que allí vive gente.
¿Cuánto tiempo conviene dedicarle?
Unos diez minutos a la plaza en sí. Se puede combinar con la Plaza de Santa Cruz, la Plaza de Doña Elvira, el Callejón del Agua y los Jardines de Murillo para completar un paseo de una a dos horas.
¿Qué hay para ver?
Antiguas columnas de piedra rematadas con cruces de hierro forjado, que dieron nombre a la calle, rodeadas de casas encaladas con balcones de hierro y rejas en las ventanas, típicas de Santa Cruz.
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