El gemelo discreto de Erdene Zuu
La mayoría de quienes visitan Kharkhorin nunca llegan hasta aquí. Pasan la mañana dentro de la muralla de 108 estupas de Erdene Zuu y después ponen rumbo al norte o al oeste, sin saber que dejan atrás el monasterio que en otro tiempo fue su contrapartida. Shankh se alza en una pequeña aldea al sur de la ciudad, allí donde la estepa se abre en dirección a Khujirt.
Aquí no hay aparcamientos para autobuses turísticos ni hileras de puestos de recuerdos. Lo que encontrará es un recinto amurallado, un templo en activo y una comunidad monástica que todavía se recupera de los estragos del siglo XX. Es un lugar ideal para quien quiera conocer el budismo mongol como una práctica viva y no como una pieza de museo.
El Monasterio del Oeste y el estandarte negro
Su historia es lo que justifica el desvío. Tradicionalmente, Shankh recibía el nombre de Baruun Khüree, el Monasterio del Oeste, que lo emparejaba con Erdene Zuu, su homólogo oriental en la antigua Karakorum.
La tradición atribuye su fundación, en la década de 1640, a Zanabazar, primer Jebtsundamba Khutughtu, la máxima autoridad budista de Mongolia y también su escultor más célebre. Se dice asimismo que el monasterio custodió el sülde negro de Chinggis Khaan, el estandarte de guerra en el que, según la creencia, habita el espíritu del gran kan guerrero. Debe entenderse como una tradición venerada más que como un hecho documentado, aunque los vecinos la siguen contando con orgullo.
En su época de esplendor, Shankh llegó a albergar a bastante más de mil monjes. Todo cambió con las purgas estalinistas de 1937: el gobierno comunista de Mongolia cerró el monasterio, detuvo a sus lamas y derribó la mayor parte de sus edificios, igual que hizo en cientos de monasterios de todo el país.
Shankh volvió a abrir tras la transición democrática de 1990. Lo que hoy se ve combina estructuras supervivientes y partes restauradas, y sigue siendo, en buena medida, una obra inacabada.
Dentro del recinto
No espere nada grandioso. El conjunto gira en torno a un templo principal rodeado por una muralla perimetral, con terreno despejado alrededor en el lugar que antes ocupaba la antigua ciudad monástica. La restauración avanza despacio, de modo que algunas zonas parecen terminadas y otras siguen claramente en obras.
En el interior del templo encontrará los elementos habituales del budismo gelug mongol:
- thangkas pintados e imágenes de deidades
- bancos bajos en los que se sientan los monjes para los cantos
- ofrendas depositadas en el altar: lámparas de mantequilla, cuencos y khadag, los pañuelos de seda doblados
- ruedas de oración, que los visitantes hacen girar en el sentido de las agujas del reloj
Lo que da sentido al lugar es la aldea. Las familias llegan en coche para encender lámparas, pedir la bendición de un lama o encargar la lectura de un texto por algún pariente enfermo. Si llega durante los rezos, el canto grave y rítmico de los monjes será lo más memorable de la visita. Los monasterios suelen rezar por la mañana, así que pasar temprano le dará más posibilidades de presenciarlos.
Cómo llegar desde Kharkhorin
Shankh queda a unos 25 km de la ciudad, en la carretera que baja desde Kharkhorin hacia Khujirt. No cuente con el transporte público para organizar la visita: casi todo el mundo llega con conductor privado o en una excursión desde Kharkhorin o Ulaanbaatar.
Si ya ha contratado un conductor para recorrer el valle del Orkhon, pídale que pare aquí; en la zona se conoce como Shankh Khiid (Шанх хийд). Supone muy poco tiempo extra a la ida o a la vuelta de la zona de Khujirt. El trayecto de Ulaanbaatar a Kharkhorin, hacia el oeste, ocupa una larga jornada al volante, por lo que la mayoría de los viajeros se instala en Kharkhorin una o dos noches y reserva media jornada para Shankh.
Google no indica ningún horario, y el templo puede estar cerrado cuando los monjes no están. Pida a su conductor o a su alojamiento que confirmen que habrá alguien, o prepárese para buscar al encargado en la aldea.
Normas de comportamiento en Shankh
Se trata de un lugar de culto en activo dentro de una comunidad pequeña, y unos cuantos gestos marcan la diferencia:
- Camine en el sentido de las agujas del reloj. Así es como los peregrinos rodean el templo, las estupas y las ruedas de oración.
- Pase por encima del umbral, nunca lo pise. Pisar el marco de la puerta es un tabú arraigado en Mongolia, tanto en los templos como en los ger.
- Pregunte antes de hacer fotos en el interior. Muchos templos mongoles limitan las fotografías del altar. Basta con señalar la cámara y esperar un gesto de asentimiento.
- Quítese el sombrero y no muestre las plantas de los pies. Al sentarse, evite que apunten hacia el altar o hacia los monjes.
- Deje un donativo. Suele haber una caja para ello. Lo normal es dejar billetes pequeños de tögrög mongoles, y el dinero se destina a la restauración que está contemplando.
- Hable en voz baja durante los rezos. Los visitantes pueden sentarse en silencio al fondo mientras los monjes cantan.
Si quiere hacer una ofrenda al estilo local, lleve un khadag azul, sosténgalo con ambas manos y déjelo en el altar.
Cómo organizar la jornada
Shankh es una parada breve y no una excursión completa, así que conviene combinarlo con otras visitas. Un circuito razonable consiste en dedicar la mañana al monasterio de Erdene Zuu y al Museo de Kharkhorin y, por la tarde, bajar en coche hasta Shankh para conocer la otra mitad de la antigua pareja de oriente y occidente.
Desde Shankh se llega a la zona de Khujirt, famosa por sus aguas termales. Alrededor de Kharkhorin se extiende el Paisaje Cultural del Valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con sus praderas fluviales y sus campamentos nómadas. El monasterio de Tövkhön, el retiro de Zanabazar en lo alto de una colina, exige una excursión más larga hacia las estribaciones del Khangai.
La mejor época va de junio a principios de septiembre, cuando los caminos están firmes y la estepa luce verde. En invierno también se puede ir, pero en Övörkhangai el frío es extremo y los templos de las aldeas pueden reducir su horario o abrir de forma más imprevisible.
Preguntas frecuentes
¿A qué distancia está el monasterio de Shankh de Kharkhorin?
A unos 25 km al sur, en la aldea de Shankh, junto a la carretera que lleva a Khujirt. Como no existe un transporte público fiable, la mayoría de los visitantes llega con conductor privado o dentro de una excursión organizada.
¿Cuánto tiempo hay que dedicar al monasterio de Shankh?
Para recorrer el templo y el recinto bastan entre 30 y 60 minutos. Si coincide con los rezos y le apetece sentarse a escucharlos en silencio, merece la pena quedarse más.
¿Cuál es el horario de apertura?
No hay un horario oficial publicado, y el templo puede estar cerrado cuando los monjes se ausentan. Antes de ir, pida a su conductor o a su alojamiento de Kharkhorin que lo confirmen, o busque al encargado en la aldea.
¿Por qué es importante el monasterio de Shankh?
La tradición atribuye su fundación a Zanabazar en la década de 1640 con el nombre de Baruun Khüree, el Monasterio del Oeste, como pareja de Erdene Zuu. También se cuenta que guardó el estandarte negro de Chinggis Khaan. Fue clausurado durante las purgas de 1937 y volvió a abrir sus puertas después de 1990.
¿Qué otras visitas se pueden combinar con él?
En la propia ciudad, el monasterio de Erdene Zuu y el Museo de Kharkhorin; al sur, la zona de Khujirt; y, alrededor, el paisaje del valle del Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Si dispone de una jornada más larga, el monasterio de Tövkhön es un buen complemento.
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