Aquí el protagonismo es casi todo del Gran Cáucaso. Desde la orilla opuesta del lago Ilia, la cordillera se eleva de forma casi vertical, cubierta de bosque y tan cercana que sus crestas ocupan la mitad superior del paisaje. A sus pies se extiende la superficie serena del embalse. A la espalda, el valle del Alazani se despliega llano y verde, salpicado de viñedos.
Es un lugar pequeño y tranquilo. Pocos viajeros extranjeros se adentran tanto en el este de Kajetia, y la mayoría de los que lo hacen vienen por el vino. Precisamente por eso el lago merece una mañana sin prisas.
Un lago al pie de las montañas
El lago Ilia es un embalse artificial. Se encuentra en el límite norte de Kvareli, justo donde termina el fondo del valle y empiezan las laderas. Su dirección completa en Google se reduce a un código plus, XQ4W+3FC, en una carretera sin nombre, lo que da una idea de su discreción.
La mayoría de los visitantes recorre la orilla, se sienta en algún banco frente a las montañas y toma la fotografía que todos vienen a buscar: la cresta reflejada en el agua inmóvil. Como el agua está más en calma a primera hora, la mañana ofrece las mejores posibilidades de lograr un reflejo nítido.
No es una excursión de montaña, sino un simple paseo. Calcule entre una y dos horas, o algo más si trae comida o le apetece sentarse un buen rato a contemplar las laderas.
Un nombre ligado al hijo ilustre de Kvareli
El lago lleva el nombre de Ilia Chavchavadze, escritor y personalidad pública del siglo XIX a quien los georgianos consideran el padre de la nación moderna. La Iglesia ortodoxa georgiana lo canonizó como san Ilia el Justo. Nació en Kvareli, y la localidad no lo ha olvidado.
La casa familiar, en el centro del pueblo, se ha convertido en casa museo y constituye una segunda parada lógica después del lago. Juntas, ambas visitas explican por qué los georgianos se acercan hasta aquí y por qué el pueblo honra su nombre de esa manera.
En georgiano, el lago se llama ილიას ტბა (Ilias tba, «el lago de Ilia»). Los conductores y la gente del lugar lo reconocerán antes por este nombre que por el inglés.
Cómo llegar a Kvareli y a la orilla
Kvareli se sitúa en el nordeste de Kajetia, a unas dos horas y media o tres por carretera desde Tiflis. Hay dos rutas principales:
- Por el paso de Gombori: más corta, aunque llena de curvas, atraviesa el bosque y desciende hacia Telavi.
- Por Sagarejo y la carretera del valle: más larga, pero más cómoda de conducir.
Si no dispone de coche, tome en la estación de autobuses de Ortachala, en Tiflis, una marshrutka (microbús compartido) con destino a Kvareli. Como los horarios cambian, consulte las salidas en la propia estación. Desde Telavi resulta fácil organizar una excursión de un día con conductor contratado.
El lago está a pocos kilómetros del centro de Kvareli, y lo más sencillo es ir en un taxi local. Pacte la tarifa antes de subir. Si después piensa ir a algún lugar de difícil acceso, pida al conductor que le espere o que vuelva a recogerle.
Un paseo por la orilla sin prisas
Para que la visita salga bien, todo depende sobre todo del momento elegido y de los buenos modales. Algunos consejos útiles:
- Llegue temprano. Antes de que la bruma del día se asiente sobre el valle, el agua está en calma y las cumbres se ven con mayor claridad. En las tierras bajas del Alazani, las tardes de verano son realmente calurosas.
- Lleve laris en billetes pequeños. En Kvareli, los taxis y los pequeños quioscos esperan que se pague en efectivo. Fuera de los hoteles y bodegas más grandes, no dé por hecho que aceptan tarjeta.
- Aprenda dos palabras. En un pequeño pueblo de Kajetia, gamarjoba (hola) y madloba (gracias) abren muchas puertas.
- Pida permiso antes de fotografiar a la gente, sobre todo a las familias que hacen pícnic en la orilla. Basta con señalar la cámara con un gesto.
- Llévese su basura. Las instalaciones junto al agua son básicas, y la orilla solo se mantiene agradable si cada visitante se lleva lo que trae.
Si ha contratado un coche para todo el día, indique al conductor cuánto tiempo piensa quedarse. En Kajetia los conductores están acostumbrados a esperar, pero les gusta saber cuándo volverá.
La mejor época para visitar el valle
Primavera y otoño son las estaciones más recomendables. En abril y mayo, las laderas que rodean el lago se tiñen de un verde intenso, y la nieve suele cubrir todavía las cumbres más altas. A finales de septiembre y en octubre llega el rtveli, la vendimia: Kvareli huele a uva prensada y las bodegas viven su momento de mayor actividad.
Pleno verano también es buena época, siempre que madrugue y cuente con el calor. El invierno es más tranquilo y frío, y las montañas pueden quedar ocultas entre las nubes durante días.
En tierra de kindzmarauli
Kvareli es la cuna del kindzmarauli, un tinto semidulce elaborado con uva saperavi. Se trata de una de las denominaciones de origen protegidas más conocidas de Georgia, y el lago se encuentra rodeado de los viñedos que lo producen.
Cerca del lago, una bodega ha excavado en las entrañas de la montaña unos túneles para guardar el vino, que pueden visitarse e incluyen cata en su interior. En el pueblo hay además varias bodegas que ofrecen catas de vinos elaborados en qvevri, las grandes vasijas de barro enterradas en el suelo por las que es célebre la vinicultura georgiana. Consulte los horarios de las catas directamente con cada bodega.
Gremi y Nekresi, el complemento ideal
El lago encaja sin dificultad en un recorrido circular por el este del valle del Alazani. Merece la pena organizar la jornada en torno a dos paradas:
- Ciudadela de Gremi: conjunto real del siglo XVI de los reyes de Kajetia, con una iglesia de ladrillo y una torre que se alzan en una colina sobre la carretera principal. Está a unos 15–20 minutos de Kvareli.
- Monasterio de Nekresi: situado en lo alto de una ladera boscosa que domina el valle, alberga uno de los recintos eclesiásticos más antiguos de Georgia. Reserve tiempo para la subida desde el aparcamiento. Para entrar en las iglesias, las mujeres deben llevar un pañuelo y una falda larga o un pareo.
Empiece por el lago a primera hora, visite Gremi y Nekresi hacia el mediodía y termine en alguna bodega de Kvareli. Así tendrá una jornada en Kajetia completa y a buen ritmo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se llega al lago Ilia desde Tiflis?
En coche, el viaje hasta Kvareli dura entre dos horas y media y tres, ya sea por el paso de Gombori o por la carretera del valle que atraviesa Sagarejo. También salen marshrutkas hacia Kvareli desde la estación de autobuses de Ortachala. Desde el centro de Kvareli, el lago queda a un breve trayecto en taxi.
¿Cuánto tiempo conviene dedicar al lago Ilia?
Con una o dos horas basta para recorrer la orilla y disfrutar de las vistas de las montañas. Lo ideal es integrarlo en una jornada que incluya las bodegas de Kvareli, la ciudadela de Gremi y el monasterio de Nekresi.
¿Cuál es la mejor época del año para visitar el lago Ilia?
La primavera, cuando las laderas reverdecen y las cumbres más altas suelen conservar aún la nieve, y la vendimia de septiembre–octubre. Por la mañana el agua está más tranquila y el Cáucaso se ve con mayor claridad.
¿Por qué se llama lago Ilia?
Debe su nombre a Ilia Chavchavadze, escritor y figura nacional georgiana del siglo XIX nacido en Kvareli. La casa familiar que tenía en la localidad es hoy una casa museo.
¿Qué más hay cerca del lago Ilia?
En los alrededores de Kvareli se encuentran los túneles de vino excavados en la montaña y varias bodegas que elaboran el kindzmarauli local. La ciudadela de Gremi queda a unos 15–20 minutos, y el monasterio de Nekresi, algo más lejos, siguiendo el valle.
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