En Motegi, las tribunas se apoyan en colinas cubiertas de cedros, y un viejo óvalo de hormigón, hoy en desuso, rodea buena parte del trazado. Durante tres días, el rugido de los motores resuena entre los árboles. Para 2026, las fechas anunciadas del Mundial de MotoGP en este circuito eran del 2 al 4 de octubre, y con esta prueba arrancaba la gira por Asia y el Pacífico.
El fin de semana en resumen
Cada uno de los tres días tenía su propio ambiente. El viernes se dedicaba a los entrenamientos, y había tan poca gente en las gradas que se podía ir paseando de un punto de observación a otro. El sábado llegaban la clasificación y el esprint, una carrera a media distancia con la que la tarde se convertía en una auténtica batalla. El domingo era el turno del Gran Premio.
Moto2 y Moto3 completaban el cartel los tres días. Como sus carreras ocupaban los huecos entre las sesiones de MotoGP, la pista casi nunca se quedaba en silencio mucho rato. Quienes viajaban desde el extranjero solían reservar al menos el sábado y el domingo, porque hacen falta dos días como mínimo para ver tanto el esprint como la carrera principal.
Un circuito construido por Honda
El recinto se inauguró en 1997 con el nombre de Twin Ring Motegi. Se llamaba así por sus dos trazados: uno de carretera de 4,8 km y un óvalo que reproducía los de los grandes circuitos estadounidenses. Lo construyó Honda, cuya división de ocio aún se encarga de gestionarlo. En 2022 pasó a llamarse Mobility Resort Motegi.
En el óvalo se corrieron pruebas de la CART y, más adelante, de la IndyCar. Ya no se compite en él desde que sufrió daños en el terremoto de Tōhoku de 2011. Aun así, el peralte sigue en pie, y en la recta trasera el trazado de carretera pasa por debajo. Para Honda y Yamaha es la carrera de casa, y eso se aprecia tanto en los artículos de recuerdo que venden los equipos como en las banderas de las gradas.
La curva de 90 grados y las frenadas
Los pilotos dicen que Motegi es un circuito de acelerar y frenar. Apenas tiene curvas largas y rápidas, pero sí muchas frenadas fuertes antes de curvas lentas, y por eso tiene fama de ser uno de los trazados del calendario que más castigan los frenos. Desde la grada, eso significa que los adelantamientos se producen en las frenadas.
La frenada más famosa llega al final de la recta trasera. Las motos salen a toda velocidad de debajo del puente del óvalo y bajan una pendiente hasta frenar para un giro cerrado a la derecha al que todo el mundo llama la curva de 90 grados. Es donde se ven los ataques a última hora, las salidas de trazada y alguna que otra caída. Por eso sus tribunas se llenan tanto el domingo.
En el resto del circuito, los asientos de la recta principal permiten ver la salida, la calle de boxes y el podio. Las localidades situadas hacia la mitad de la vuelta dan a las curvas en S y a la curva en V, desde donde se sigue con la mirada cómo una moto cambia de dirección varias veces seguidas.
Cómo llegar a un circuito sin estación
Motegi es un pueblo agrícola, y el circuito queda en las colinas de las afueras. Como ningún tren llega hasta la entrada, los aficionados recurren sobre todo a tres opciones:
- En Shinkansen y autobús: desde Tokio se va en el Tōhoku Shinkansen hasta Utsunomiya, y allí se toma un autobús hasta el circuito. Los fines de semana de carrera suele haber autobuses de refuerzo.
- Por Mito: se llega a Mito en la línea JR Jōban y desde allí se sigue en autobús. Es la opción más práctica para quien viene de la costa de Ibaraki.
- En coche: la autopista Kita-Kantō es la que deja más cerca, y el circuito tiene grandes aparcamientos. Los últimos kilómetros discurren por carreteras comarcales de un carril por sentido, y la salida del circuito el domingo por la tarde es el tramo más lento de todo el viaje.
El pueblo tiene su propia estación, la de Motegi, en la pequeña línea Mooka Railway, pero está demasiado lejos del circuito para ir a pie. Su principal atractivo es el SL Mooka, un tren de vapor que recorre la línea.
Dónde se aloja el público
Cerca del circuito hay muy pocas habitaciones. El Hotel Twin Ring está dentro del propio recinto y es el alojamiento más cómodo del fin de semana, aunque también el más difícil de conseguir. El circuito tiene además una zona de bosque, Hello Woods, que le da un aire de parque natural.
La mayoría de los visitantes extranjeros se aloja en Utsunomiya, una ciudad con abundantes hoteles de negocios junto a la estación del Shinkansen y famosa por sus gyozas. La otra base habitual es Mito. Algunos aficionados se quedan en Tokio y van y vuelven en el día. Es factible, pero supone madrugones y regresos muy tardíos.
Cómo desenvolverse en las gradas
El público japonés de las carreras tiene sus propias costumbres, y es fácil adaptarse a ellas:
- La basura vuelve a casa con usted. Hay pocas papeleras y hay que separar los residuos. Los aficionados llevan bolsas pequeñas para llevarse las latas vacías y los envoltorios.
- Los ánimos se coordinan. Los seguidores de Honda, de Yamaha y de los pilotos japoneses agitan banderas y toallas de sus equipos todos a la vez. A nadie le molesta que alguien se sume animando a un rival.
- El efectivo sigue contando. Aunque es habitual pagar con tarjeta bancaria o con tarjeta IC de transporte, algunos puestos de comida y vendedores pequeños prefieren cobrar en billetes de yenes. En las tiendas de conveniencia del pueblo de Motegi y de Utsunomiya hay cajeros que aceptan tarjetas extranjeras.
- Las colas del autobús son ordenadas. Al terminar la carrera, la gente forma fila en carriles señalizados y sube por turnos. Colarse no pasa desapercibido.
- Sillas y lonas: en las zonas de acceso general, los aficionados extienden lonas en el suelo y se descalzan antes de pisar la de otra persona.
En otoño, el tiempo cambia muy deprisa en las colinas del norte de Kantō. En los últimos años, la lluvia y la niebla han alterado varias sesiones: en 2022 se retrasó la clasificación y en 2023 la carrera se detuvo antes de tiempo por un fuerte aguacero. Los habituales llevan un chubasquero en lugar de paraguas, porque el paraguas tapa la vista a quien está detrás.
Más allá de las carreras
El Honda Collection Hall, dentro del recinto del circuito, merece una visita aparte. Reúne motos y coches de competición de Honda, incluidas las máquinas que ganaron títulos mundiales en Grandes Premios, además de motos de calle y coches de serie. Durante el fin de semana de carrera es el lugar al que se acude de forma natural entre sesión y sesión.
A poca distancia en coche está Mashiko, un pueblo alfarero famoso por su cerámica de gres, la Mashiko-yaki, con hornos y tiendas a lo largo de su calle principal. Quienes disponen de un día libre suelen sumar una escapada a Nikko, la ciudad de los santuarios en las montañas del oeste de Tochigi, a la que se llega sin complicaciones desde Utsunomiya en los trenes de JR o de Tōbu.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo era el Gran Premio de Japón de MotoGP 2026?
Las fechas anunciadas eran del 2 al 4 de octubre de 2026, en Mobility Resort Motegi, en la prefectura de Tochigi. El viernes estaba dedicado a los entrenamientos, el sábado a la clasificación y el esprint, y el domingo se corría el Gran Premio. Moto2 y Moto3 también competían ese mismo fin de semana.
¿Cómo se llega a Mobility Resort Motegi desde Tokio?
Ningún tren llega hasta el circuito. Lo más habitual es ir en el Tōhoku Shinkansen hasta Utsunomiya y seguir en autobús, o bien tomar la línea JR Jōban hasta Mito y continuar también en autobús. Los fines de semana de carrera suele haber autobuses de refuerzo. En coche, la autopista Kita-Kantō es la que deja más cerca, y el circuito cuenta con grandes aparcamientos.
¿Cuál es el mejor sitio para ver la carrera en Motegi?
La curva de 90 grados, al final de la recta trasera en bajada, es el principal punto de adelantamiento y la zona de grada más solicitada. Desde los asientos de la recta principal se ven la salida, la calle de boxes y el podio. En las curvas en S y en la curva en V se aprecian bien los cambios de dirección de las motos.
¿Dónde suelen alojarse los aficionados?
El Hotel Twin Ring está dentro del recinto del circuito, pero tiene muy pocas habitaciones. La mayoría de los visitantes se aloja en Utsunomiya, donde hay muchos hoteles de negocios cerca de la estación del Shinkansen. La otra base habitual es Mito.
¿Qué más se puede ver cerca del circuito?
El Honda Collection Hall, dentro del recinto, expone motos y coches de Honda, tanto de competición como de calle. A poca distancia en coche está Mashiko, un pueblo alfarero. Los santuarios de Nikko quedan a un trayecto sencillo en tren desde Utsunomiya.
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