Un templo bajo la plaza principal de la ciudad
La visita arranca a pie de calle y desciende poco a poco hacia Tenochtitlan. Una pasarela metálica recorre plataformas de piedra, escalinatas y cabezas de serpiente, mientras los edificios coloniales asoman al fondo desde el borde de la excavación.
Aquí se alzaba el Huey Teocalli, el Templo Mayor de los mexicas. En su cima había dos adoratorios gemelos: uno dedicado a Huitzilopochtli, dios de la guerra y del sol, y otro a Tláloc, dios de la lluvia. Tras 1521, los españoles lo derribaron y levantaron sus construcciones encima. Los restos permanecieron sepultados hasta 1978.
Fue entonces cuando unos trabajadores de la compañía de luz que cavaban en la esquina de las calles de Guatemala y Argentina toparon con un enorme disco de piedra tallada. En él aparece desmembrada Coyolxauhqui, la diosa de la luna. Aquel hallazgo dio inicio a la excavación que hoy puede recorrerse.
Cómo interpretar las ruinas desde la pasarela
El templo se reconstruyó siete veces, y cada nueva versión se superpuso a la anterior. Por eso el conjunto no parece un único edificio, sino una sucesión de capas encajadas unas en otras. Durante el recorrido, merece la pena fijarse en lo siguiente:
- La etapa más antigua del templo, donde se conservan restos de los adoratorios gemelos y, del lado de Tláloc, un chac mool pintado (una figura recostada)
- Las cabezas de serpiente al pie de las escalinatas, algunas todavía con huellas de color
- La Casa de las Águilas, un recinto anexo cuyas banquetas de piedra tallada muestran procesiones de guerreros
La pasarela está a cielo abierto y apenas ofrece sombra. La mayoría de los visitantes dedica entre 45 minutos y una hora a esta parte antes de entrar al museo.
El interior del museo
Inaugurado en 1987, el museo ocupa un edificio proyectado por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez. Sus ocho salas reproducen la disposición del propio templo. Un ala está consagrada a Huitzilopochtli y aborda la guerra, el sacrificio y el tributo; la otra gira en torno a Tláloc y trata el agua, la agricultura y la fauna y la flora de la cuenca lacustre.
Entre las piezas más destacadas figuran:
- La piedra de Coyolxauhqui, que se contempla desde lo alto de un balcón
- Tlaltecuhtli, la diosa de la tierra: un monolito pintado que salió a la luz en 2006 y que es la mayor escultura mexica hallada hasta la fecha
- Los guerreros águila de barro a tamaño natural procedentes de la Casa de las Águilas
- Un muro de cráneos tallados en piedra que formaba parte de un tzompantli, o altar de cráneos
- Los depósitos de ofrendas, repletos de conchas, corales, máscaras y restos animales llevados al templo desde todos los rincones del imperio
Las salas requieren al menos hora y media. Para recorrer todo el conjunto sin prisas, lo ideal es reservar entre dos horas y media y tres.
Cómo evitar las aglomeraciones en Seminario 8
Al tratarse de uno de los museos más célebres de Ciudad de México, recibe mucho público durante toda la semana. Los fines de semana son los más complicados: los sábados y domingos, de 11am a 5pm, la pasarela se congestiona y los grupos se agolpan ante los grandes monolitos. El momento más tranquilo es entre semana, de 9am a 10am, así que lo mejor es llegar a la hora de apertura.
Algunas recomendaciones prácticas:
- Cierra todos los lunes. Son muchos los visitantes que ese día se encuentran la reja cerrada, de modo que conviene reservar el lunes para otro plan.
- Las entradas se compran en la taquilla de la calle Seminario. El precio vigente figura allí y en el sitio web del INAH. Un mismo boleto da acceso tanto a las ruinas como al museo.
- Las bolsas grandes suelen tener que dejarse en el guardarropa, por lo que es preferible ir ligero de equipaje.
- Las fotografías sin flash suelen estar permitidas. Trípodes y palos de selfi deben quedarse guardados.
- Muchas cédulas están únicamente en español. Repasar antes de la visita quiénes eran Huitzilopochtli y Tláloc y cómo funcionaba el calendario mexica resulta de gran ayuda.
Conviene empezar por las ruinas al aire libre, antes de que el sol del mediodía caiga de lleno sobre la pasarela, y después refugiarse en el frescor de las salas.
Cómo llegar
La opción más sencilla es tomar la Línea 2 del Metro hasta la estación Zócalo/Tenochtitlan, cuya salida da directamente a la plaza principal. Desde allí basta con caminar hasta la esquina nororiente de la catedral: la excavación queda justo detrás, sobre la calle Seminario. El trayecto a pie dura unos cinco minutos.
Las calles que rodean el recinto son cómodas para los peatones. En cambio, los taxis y los vehículos de plataformas de transporte suelen quedar atrapados en el tráfico del Centro, por lo que el Metro resulta la forma más práctica de llegar.
Una mañana completa en el Centro
El Templo Mayor forma parte del Centro Histórico de la Ciudad de México, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En una misma manzana conviven la ciudad mexica y la colonial. A pocos pasos se encuentran:
- La Catedral Metropolitana, levantada con piedras arrancadas del recinto sagrado mexica
- El Palacio Nacional, en el costado oriente del Zócalo, cuyos murales de Diego Rivera narran la historia de México
- El Antiguo Colegio de San Ildefonso, unas cuadras al norte, con los primeros murales de José Clemente Orozco
- La Secretaría de Educación Pública, donde los patios están cubiertos por más murales de Rivera
Si se empieza por el Templo Mayor a las 9am de un día laborable, hacia el mediodía llega la hora de comer, y la tarde puede dedicarse por completo a los murales.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el momento más tranquilo para visitar el Museo del Templo Mayor?
Entre semana, de 9am a 10am, justo después de la apertura. Los fines de semana conviene evitar la franja de 11am a 5pm, que es la de mayor afluencia.
¿Abre el Museo del Templo Mayor los lunes?
No, cierra todos los lunes. De martes a domingo abre de 9am a 5pm.
¿Cómo se llega al Templo Mayor?
En la Línea 2 del Metro hasta la estación Zócalo/Tenochtitlan. Desde allí hay que caminar hasta la esquina nororiente de la Catedral Metropolitana; la entrada está en la calle Seminario, a unos cinco minutos de la estación.
¿Cuánto tiempo conviene dedicarle?
Entre dos horas y media y tres: alrededor de una hora en la pasarela exterior sobre las ruinas y hora y media o más en las ocho salas del museo.
¿Qué se puede ver en los alrededores?
La Catedral Metropolitana y el Zócalo están justo al lado. El Palacio Nacional alberga murales de Diego Rivera, y tanto el Antiguo Colegio de San Ildefonso como la Secretaría de Educación Pública guardan más murales; todos se encuentran a pocas cuadras.
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