Una cocina trasnochadora en una plaza histórica
Escondida detrás del Gendarmenmarkt, la Hausvogteiplatz es una plaza pequeña de trazado anguloso. En el número 10, rodeado por las sólidas fachadas de piedra del centro histórico de Berlín-Mitte, se encuentra BLESS Restaurant. Mientras la mayoría de las cocinas de la zona cierran mucho antes de que acabe la noche, aquí se sirve hasta medianoche todos los días de la semana.
Ese cierre tardío es el primer dato práctico que conviene tener en cuenta. Gracias a él, BLESS resulta una opción segura después de un concierto en el Konzerthaus, de una larga jornada en la Isla de los Museos (Museumsinsel) o de un vuelo que aterriza tarde. Se trata de un restaurante asiático que mantiene valoraciones excelentes en un volumen de reseñas amplio y constante. Sus precios tiran a elevados, así que es más un lugar para cenar con calma que para comer algo rápido.
Cómo llegar a la Hausvogteiplatz
El metro (U-Bahn) le deja prácticamente en la puerta. Basta con tomar la línea U2 hasta la estación de Hausvogteiplatz, cuya salida da directamente a la plaza. A poca distancia a pie hay otras alternativas:
- Stadtmitte (U2 y U6), a pocos minutos hacia el oeste por la Mohrenstraße y la Taubenstraße
- Spittelmarkt (U2), una parada más al este
- Französische Straße y Unter den Linden, en la U6, para quienes bajen desde la parte norte de Mitte
Caminando, el Gendarmenmarkt queda a unos cinco minutos. Justo al norte están el edificio del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores (Auswärtiges Amt) y el Werderscher Markt. Desde la Isla de los Museos hay que calcular unos quince minutos, cruzando el Spree en dirección sur.
Cenar en la antigua plaza de la moda berlinesa
Antes de sentarse a la mesa, merece la pena conocer la historia de la plaza. Desde mediados del siglo XIX hasta la década de 1930, la Hausvogteiplatz fue el corazón de la industria textil berlinesa, la llamada Konfektion. Los edificios que la rodean estaban ocupados por casas de moda y talleres, muchos de ellos en manos de propietarios judíos. La persecución nazi acabó con todo aquel sector.
Al llegar, fíjese en la salida del metro. Allí se levanta un monumento conmemorativo: una escalinata de espejo en la que están grabados los nombres de las casas de moda que funcionaron en este lugar. Como de noche pasa fácilmente desapercibida, es mejor buscarla a la llegada que después de cenar. Leerla lleva apenas un minuto, y confiere a la plaza un peso que pocas calles de restaurantes tienen.
La calma de las 3pm y el lleno del fin de semana
Los datos de afluencia no dejan lugar a dudas. Entre semana, el momento más tranquilo en BLESS va de 3pm a 5pm. Como de lunes a viernes la cocina abre a las 11:30am, un almuerzo tardío en esa franja es la forma más sencilla de conseguir mesa en toda la semana.
El fin de semana funciona con otro horario. Las puertas no se abren hasta las 2pm los sábados y domingos, de modo que no conviene planear un almuerzo antes de esa hora. En conjunto, el tramo de 2pm a 11pm se considera el más tranquilo del fin de semana, aunque dentro de él la franja de 7pm a 10pm es la de mayor afluencia.
Quien llegue en plena hora punta sin reserva se arriesga a esperar o a quedarse sin mesa. La solución es sencilla: comer pronto, desde las 2pm hasta media tarde, o bien llegar tarde. Incluso sentándose después de las 10pm queda tiempo de sobra antes del cierre de medianoche.
Cómo leer la carta y la cuenta
Para los estándares berlineses, es una comida de gama media-alta. Cuente con una velada en toda regla, no con los precios de un bar de fideos. No incluimos aquí ni precios ni platos concretos, porque cambian. El propio restaurante publica su carta y sus precios actualizados, así que, si el presupuesto es importante, consúltelos antes de ir.
Algunas costumbres facilitan el momento de pedir:
- Pregunte qué platos están pensados para compartir. Muchas cocinas asiáticas sirven los platos en el centro de la mesa, y el personal le indicará cuánto pedir según el tamaño del grupo.
- Avise cuanto antes sobre el picante y las alergias. Las cartas alemanas suelen señalar los alérgenos, pero conviene mencionarlo de todos modos.
- El agua no se sirve por defecto. En Alemania hay que pedirla, y normalmente llega embotellada, sin gas (still) o con gas (mit Kohlensäure).
Reservar, pagar y dejar propina en Mitte
Para cualquier noche de fin de semana merece la pena reservar. La plaza atrae tanto a oficinistas como a visitantes del Gendarmenmarkt, y la hora punta del fin de semana, de 7pm a 10pm, se llena. Las tardes de entre semana, en cambio, normalmente basta con presentarse.
Pagar en Alemania tiene su propio ritual. Aquí no se deja el dinero sobre la mesa para marcharse sin más. Hay que pedir la cuenta (Die Rechnung, bitte), y el camarero se acerca con un datáfono o con una cartera para el cobro. En el centro de Mitte se aceptan tarjetas en casi todas partes. Aun así, Alemania es más aficionada al efectivo que buena parte de Europa, por lo que conviene llevar algunos euros por si acaso.
La propina se deja en el momento de pagar, no después. Indique al camarero el importe total que desea abonar, propina incluida, o, si paga en efectivo, diga Stimmt so («quédese con el cambio»). Por un buen servicio en mesa, lo habitual es entre un 5 y un 10 por ciento. Además, los alemanes suelen pagar cada uno lo suyo, así que pedir la cuenta getrennt (por separado) es de lo más normal.
Antes y después: del Gendarmenmarkt a la Friedrichstraße
BLESS encaja a la perfección en una velada por esta parte de Mitte. Antes de cenar, acérquese al Gendarmenmarkt para contemplar el Konzerthaus entre las catedrales Francesa y Alemana, en una de las plazas más bellas de la ciudad. En diciembre acoge además uno de los mercados navideños más conocidos de Berlín.
Hacia el oeste, la Friedrichstraße sube en dirección norte hasta Unter den Linden, pasando por las Galeries Lafayette y la galería comercial Quartier 206. Siguiendo la misma calle hacia el sur, a unos quince minutos a pie, se llega al Checkpoint Charlie.
Tras una cena tardía, el paseo hacia el norte hasta el Spree y la Catedral de Berlín (Berliner Dom) iluminada lleva unos quince minutos. Con el cierre a medianoche, es posible cenar tarde y disfrutar igualmente de ese paseo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el momento más tranquilo para visitar BLESS Restaurant?
Entre semana, la calma llega de 3pm a 5pm. En conjunto, los fines de semana son más tranquilos de 2pm a 11pm, aunque dentro de ese horario conviene evitar la franja de 7pm a 10pm, la más concurrida del fin de semana.
¿Cómo se llega a BLESS Restaurant en transporte público?
La línea U2 lleva hasta la estación de Hausvogteiplatz, cuya salida da a la misma plaza donde se encuentra el restaurante, en Hausvogteiplatz 10. Las estaciones de Stadtmitte (U2/U6) y Spittelmarkt (U2) también quedan a pocos minutos a pie.
¿Cuál es el horario de apertura?
De lunes a viernes abre a las 11:30am; los sábados y domingos, a las 2pm. Cierra todos los días a medianoche, de modo que el fin de semana no es posible almorzar antes de las 2pm.
¿Es necesario reservar?
Para las noches del fin de semana sí conviene hacerlo, sobre todo entre las 7pm y las 10pm, cuando hay más gente. Las tardes de entre semana normalmente se puede llegar sin reserva.
¿Qué se puede visitar en los alrededores?
A unos cinco minutos a pie se encuentra el Gendarmenmarkt, con el Konzerthaus. La Friedrichstraße, el Checkpoint Charlie y la orilla del Spree junto a la Isla de los Museos quedan a unos quince minutos caminando. Junto a la salida del metro de Hausvogteiplatz se alza el monumento de escalones de espejo dedicado a las antiguas casas de moda de la plaza.
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