Una lección de historia tallada en pleno tráfico
Los coches lo rodean durante todo el día. En el centro de una glorieta del Paseo de Montejo, la gran avenida de Mérida, emerge entre el tráfico un muro circular y bajo de piedra clara labrada. Visto de cerca, se convierte en una multitud de figuras, rostros y símbolos que, en conjunto, narran la historia de México con un estilo tomado de los antiguos relieves mayas.
Lo diseñó el artista colombiano Rómulo Rozo, que tardó años en terminarlo. Se inauguró en la década de 1950. Rozo se instaló en Mérida y allí vivió el resto de su vida. Es la obra de arte público más fotografiada del Paseo, como demuestra el incesante ir y venir de visitantes.
Cómo leer la piedra, panel por panel
En lugar de fotografiarlo desde un solo lado, conviene rodearlo por completo. Como el monumento es circular, su relato lo envuelve a uno. Cientos de figuras talladas recorren el mundo prehispánico, la conquista y la independencia hasta llegar al México moderno. Los rostros angulosos y superpuestos recuerdan los relieves de sitios como Uxmal y Chichén Itzá, que quedan a un par de horas en coche.
Durante el recorrido, vale la pena fijarse en estos detalles:
- El águila nacional, en la cara frontal. Es el emblema del escudo de México, un águila posada sobre un nopal, labrada con el mismo estilo de inspiración maya.
- La ceiba, en la cara posterior. Para los mayas era un árbol sagrado que unía el inframundo, la tierra y el cielo.
- El agua de la base, que suaviza las líneas duras de la piedra y refleja la luz por la noche.
- Los rostros de perfil a lo largo de los muros curvos. Muchos muestran la frente inclinada y los pesados ornamentos propios del arte maya clásico.
Tómese su tiempo: en la segunda vuelta descubrirá más cosas que en la primera.
Cómo llegar a la glorieta del Paseo de Montejo
La dirección es Paseo de Montejo 438, Centro. El monumento se encuentra en el tramo norte de la avenida, bastante más arriba del punto donde arranca el Paseo, cerca de la Calle 47. Desde la Plaza Grande y la catedral, la caminata es larga aunque llana. Con el calor del mediodía se hace aún más pesada, por lo que mucha gente recorre uno de los trayectos en taxi o en coche de aplicación.
A pie, lo mejor es subir directamente por el propio Paseo. Por el camino se ven las antiguas mansiones levantadas durante el auge del henequén, entre ellas el Palacio Cantón, hoy convertido en museo. Las amplias aceras tienen tramos sombreados por árboles, lo cual se agradece.
Cómo cruzar hasta el monumento sin sobresaltos
Lo único complicado es llegar hasta él. El monumento ocupa la isleta de una glorieta con mucho movimiento, y los conductores de Mérida no van a frenar solo porque usted lleve una cámara en la mano.
- Utilice los cruces señalizados de las calles de acceso. No atraviese corriendo la curva, donde los conductores están pendientes de otros coches y no de usted.
- Espere un hueco de verdad. El tráfico llega en oleadas y, por lo general, enseguida viene un momento de calma.
- Mantenga cerca a los niños. En la isleta hay espacio para caminar, pero está rodeada por carriles muy transitados.
- Respete la piedra. Trepar por los relieves para hacerse una foto es la mejor manera de ganarse un silbatazo. No se suba a las tallas ni se meta en el agua.
No hay reja, ni taquilla, ni horario fijo: está abierto las 24 horas. Puede ir cuando la luz le resulte más favorable.
Cuando se encienden los reflectores
Al ponerse el sol, el monumento se transforma. Los reflectores destacan las figuras talladas, y las sombras profundas que quedan entre ellas hacen que el relieve se vea más nítido que con la luz plana del día. Muchos visitantes concluyen que la visita nocturna es la mejor.
Con el calor de Mérida, la tarde-noche es además la opción más práctica. En los meses más calurosos, aproximadamente abril y mayo, detenerse al mediodía sobre piedra sin sombra resulta agotador. A primera hora de la mañana, en cambio, la luz es más suave y el paseo más fresco; también es el momento más tranquilo para hacer fotos, antes de que aumente el tráfico. Como no hay garantía de encontrar la zona despejada, lo sensato es elegir la hora en función de la comodidad y de la luz.
Domingos por la mañana en el Paseo
Los domingos por la mañana, el Paseo de Montejo se cierra parcialmente a los coches para dar paso a la Biciruta, el circuito ciclista de la ciudad. Ciclistas, patinadores, corredores y familias con carriolas ocupan entonces los carriles que normalmente usa el tráfico. La glorieta cambia por completo de ambiente y cruzar hasta el monumento resulta mucho menos estresante.
A lo largo del recorrido se alquilan bicicletas. Aun así, antes de ir conviene consultar con el ayuntamiento el trazado y el horario vigentes, porque la organización cambia. Si no va en bicicleta, camine atento por los andadores: los ciclistas pasan más rápido de lo que uno imagina.
Cómo aprovechar la mañana o la tarde
La mayoría de los visitantes pasa entre 20 y 40 minutos en el monumento. Tiene más sentido como una parada dentro de un paseo sin prisas por el Paseo de Montejo que como excursión independiente.
Un recorrido que funciona bien:
- Empiece por el monumento y rodéelo por completo.
- Baje por el Paseo hacia el sur, entre las mansiones de la época del auge henequenero y el Palacio Cantón.
- Haga una pausa en los cafés y restaurantes de la avenida, que por la noche se llenan de gente que sale a cenar.
- Continúe hacia el Centro y la Plaza Grande si todavía le quedan fuerzas, o tome un coche para el último tramo.
De día, lleve agua; de noche, un teléfono o una cámara que se defienda con poca luz. No hace falta planificar nada más.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se encuentra exactamente el Monumento a la Patria en Mérida?
Se ubica en el tramo norte del Paseo de Montejo, en el número 438, dentro de una glorieta del Centro de Mérida. Desde las calles que lo rodean se llega a pie por los cruces señalizados.
¿En qué horario se puede visitar?
Al tratarse de un monumento al aire libre y sin reja, figura como abierto las 24 horas todos los días. Al caer la noche se encienden los reflectores, y muchos visitantes consideran que es el mejor momento para contemplar los relieves.
¿Cuánto tiempo conviene dedicarle?
Calcule entre 20 y 40 minutos para rodearlo por completo y observar los paneles tallados. Si además piensa recorrer el Paseo de Montejo hasta el Palacio Cantón, reserve más tiempo.
¿Qué representa en realidad el monumento?
El artista colombiano Rómulo Rozo lo talló en un estilo de inspiración maya como homenaje a la historia de México. Cientos de figuras abarcan desde la época prehispánica hasta el México moderno. En la cara frontal destaca el águila nacional y, en la posterior, la ceiba sagrada.
¿Es buena parada para ir con niños o en bicicleta?
Sí, aunque conviene llevar a los niños de la mano al cruzar, porque los coches circulan alrededor de la isleta. Los domingos por la mañana, la Biciruta cierra al tráfico parte del Paseo de Montejo, lo que facilita mucho llegar en bicicleta o a pie. Antes de ir, consulte el recorrido vigente.
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