En el último tramo de la carretera, los acantilados van cerrándose alrededor del viajero. Son paredes de caliza clara salpicadas de agujeros, y algunos de ellos se excavaron a mano. El nombre de Shiomgvime, que significa «cueva de Shio», debe tomarse al pie de la letra: mucho antes de que existiera iglesia alguna, un monje vivió en esta roca, y el monasterio fue creciendo en el desfiladero en torno a su celda.
Un monasterio nacido en una cueva
San Shio llegó a Georgia en el siglo VI. Formaba parte de los Trece Padres Asirios, el grupo de monjes al que se debe buena parte de la primera vida monástica del país. Se instaló como ermitaño en este desfiladero, adonde pronto acudieron discípulos para unirse a él. Así nació una comunidad que llegaría a ser uno de los monasterios más importantes de la Georgia medieval.
Más tarde, el rey David el Constructor lo convirtió en monasterio real y lo dotó de tierras y privilegios. En los siglos siguientes sufrió saqueos y daños en más de una ocasión, y cada vez volvió a levantarse. Hoy siguen viviendo monjes en él. Conviene, por tanto, verlo ante todo como una casa religiosa en activo y solo después como un lugar histórico, porque eso es exactamente lo que es.
Las dos iglesias del recinto inferior
El recinto inferior ocupa una repisa del desfiladero. Sus dos edificios principales pertenecen a épocas muy distintas:
- Iglesia de San Juan Bautista: es el edificio más antiguo del conjunto. Esta pequeña iglesia de piedra con planta de cruz data del siglo VI, de los tiempos del propio Shio.
- Catedral de la Asunción: de mayores dimensiones, se construyó por primera vez en el siglo XII, bajo David el Constructor, y se reconstruyó a fondo a finales del siglo XVII. Sus gruesos muros y su sencilla sillería son huella de aquellas reparaciones.
En el interior, como en cualquier iglesia georgiana en uso, le esperan iconos, velas y una luz tenue. Los oficios tienen prioridad sobre las visitas turísticas. Si los monjes están cantando, colóquese al fondo y permanezca quieto.
El descenso a la cueva de san Shio
La cueva es el motivo por el que la mayoría de los peregrinos emprende el viaje. Según la tradición, Shio pasó sus últimos años encerrado aquí, en una cueva profunda, entregado a la oración en soledad, y el monasterio venera su sepultura. Los peregrinos bajan a la cueva para rezar, y muchos encienden una vela antes o después.
Si desde el recinto alza la vista hacia los acantilados, distinguirá otras oquedades talladas en la roca. Son celdas de monjes de los siglos en que cientos de ermitaños habitaban este desfiladero. No se salga de los senderos claramente abiertos al público: algunas celdas son inestables y otras siguen ocupadas.
El camino que baja a la cueva de Shio es estrecho y puede resbalar. Lleve calzado con buen agarre y, si es posible, deje el equipaje voluminoso en el coche.
Cómo llegar al desfiladero
Shiomgvime queda fuera del centro de Mtsjeta. Hay que circular hacia el noroeste siguiendo el Kurá, dejar atrás el pueblo de Dzegvi y tomar después una carretera secundaria que se adentra en el desfiladero. La mayoría de los visitantes llega de alguna de estas formas:
- Taxi o vehículo con conductor por aplicación desde Mtsjeta o Tiflis: es la opción más sencilla. Acuerde el viaje de vuelta antes de salir, ya que no es seguro encontrar coche para regresar.
- Coche de alquiler: le deja en la misma puerta, aunque el último tramo es estrecho y lleno de curvas.
- Excursión de un día: muchos circuitos desde Tiflis combinan Shiomgvime con las iglesias de Mtsjeta.
El transporte público no llega a la entrada de forma práctica. Si no dispone de coche propio, reserve la vuelta antes de ir.
Cómo vestirse en la entrada
Vístase como para ir a misa, porque en el fondo es lo que va a hacer. Los monasterios ortodoxos georgianos exigen lo mismo a todo el mundo:
- Mujeres: cabeza cubierta y falda por debajo de la rodilla. En la entrada de los monasterios georgianos suele haber prendas para cubrirse, pero lleve un pañuelo por si acaso.
- Hombres: pantalón largo y nada de gorros o sombreros en el interior.
- Todos: hombros cubiertos y nada de pantalones cortos.
Dentro de las iglesias, hable en voz baja. No se ponga de espaldas al altar para posar en fotografías y pida permiso antes de fotografiar a un monje o un oficio. Si desea hacer un donativo, déjelo en la caja o compre una vela. Pague en laris georgianos y en billetes pequeños, pues en los puestos de velas no hay datáfono. Los fieles locales se santiguan al entrar; a los visitantes nadie les pide tanto, solo respeto.
Horarios, cuándo ir y cuánto tiempo dedicarle
Actualmente abre de 10:00 a 19:00 de lunes a viernes y de 11:00 a 19:00 los sábados y domingos. Si piensa madrugar un sábado, tenga en cuenta esa apertura más tardía del fin de semana. En los lugares religiosos los horarios pueden variar según la estación y en los días festivos, así que consulte la información vigente antes de ponerse en camino.
Dedíquele entre 1 y 2 horas, tiempo suficiente para ver las dos iglesias, bajar a la cueva y contemplar con calma las celdas del acantilado. Entre semana la visita suele resultar más cómoda para el turista, ya que los domingos y las fiestas ortodoxas acuden muchos fieles a los oficios.
La primavera y el otoño son las estaciones más agradables para el descenso. En verano, el sol rebota en la roca clara, y en invierno los senderos pueden helarse.
Cómo combinarlo con Mtsjeta
Shiomgvime y la propia Mtsjeta se recorren sin prisas en media jornada. Estas son las visitas que puede añadir:
- Catedral de Svetitsjoveli: la gran catedral del centro de Mtsjeta y el principal atractivo de la ciudad.
- Monasterio de Jvari: en lo alto de una colina, sobre la confluencia de los ríos Aragvi y Kurá.
- Monasterio de Samtavro: en la ciudad, ligado a santa Nino, que llevó el cristianismo a Georgia.
- Monasterio de Zedazeni: en una loma al otro lado del valle; lo fundó otro de los Padres Asirios, Ioane Zedazneli.
Visitar Zedazeni después de Shiomgvime es seguir el hilo de una misma historia: ambos monasterios los fundaron dos monjes del mismo grupo, cada uno en el lugar apartado que eligió para sí.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se llega al monasterio de Shiomgvime desde Mtsjeta?
En taxi, en vehículo con conductor por aplicación o en coche propio. Hay que circular hacia el noroeste siguiendo el río Kurá (Mtkvari), dejar atrás el pueblo de Dzegvi y adentrarse en el desfiladero por una carretera estrecha y sinuosa. Como el transporte público no llega a la entrada de forma práctica, acuerde el viaje de vuelta antes de salir.
¿Cuál es el horario de apertura?
Actualmente abre de 10:00 a 19:00 de lunes a viernes y de 11:00 a 19:00 los sábados y domingos. El horario puede variar según la estación y en los días festivos, así que compruébelo antes de ponerse en camino.
¿Cuánto tiempo conviene dedicarle?
Entre 1 y 2 horas. Es tiempo suficiente para ver la iglesia de San Juan Bautista, del siglo VI, y la catedral de la Asunción, bajar hasta la cueva de san Shio y contemplar las celdas de los monjes excavadas en los acantilados.
¿Hay normas de vestimenta?
Sí. Las mujeres deben cubrirse la cabeza y llevar falda por debajo de la rodilla, y los hombres, pantalón largo. Todos deben llevar los hombros cubiertos y evitar los pantalones cortos. Aunque suele haber prendas para cubrirse en la entrada, es más seguro llevar un pañuelo propio.
¿Qué más se puede ver en los alrededores?
En Mtsjeta, la catedral de Svetitsjoveli, el monasterio de Samtavro y el monasterio de Jvari, en lo alto de una colina. Al otro lado del valle, sobre una loma, se encuentra el monasterio de Zedazeni. Lo fundó otro de los Trece Padres Asirios, por lo que resulta el complemento natural de Shiomgvime.
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