Detrás del templo
La referencia es la piedra verde dorada de Santo Domingo. Deje atrás las cúpulas con la mirada y fíjese en el largo muro posterior del antiguo convento: al otro lado se extiende un jardín levantado sobre terrenos que fueron de los frailes dominicos. El jardín, en cambio, es más reciente, y toda su colección procede de un único estado: Oaxaca.
Precisamente ese enfoque tan concreto justifica la visita. Oaxaca figura entre los estados con mayor diversidad biológica de México, y en el jardín cada planta aparece junto a los usos que la gente le ha dado como alimento, fibra, medicina, tinte o bebida.
Los orígenes del jardín
Todo comenzó con una disputa por la tierra. En la década de 1990 se pretendía construir un hotel y un estacionamiento en los antiguos terrenos del convento. El artista Francisco Toledo apoyó una campaña para conservarlos como espacio público, y a finales de esa década el lugar abrió sus puertas como jardín.
Toledo diseñó el espacio junto con el etnobotánico Alejandro de Ávila, quien sería su director fundador. La mano de un artista se nota: la vegetación está dispuesta como una composición, con andadores trazados entre arriates, canales de piedra y estanques.
A lo largo del recorrido se ven también vestigios de la vida cotidiana del convento, como antiguos canales de agua y restos de mampostería. El guía le explicará la función de cada estructura.
El muro de órganos y los arriates de agave
Esta es la zona del jardín que todo el mundo fotografía. Junto a un estanque se alza una alta hilera de cactus columnares cuyos tallos verdes y acanalados, alineados como los tubos de un órgano, se reflejan en el agua quieta. En los pueblos oaxaqueños se acostumbra plantar estos cactus muy juntos para formar cercas vivas; el jardín retoma esa idea y le da un aire formal.
Alrededor crecen las plantas que sostienen la vida en Oaxaca:
- Agaves de todos los tamaños, desde pequeñas rosetas hasta enormes ejemplares de tono gris azulado. De ellos se obtiene el mezcal, y el guía le señalará las especies que se destilan en los valles.
- Nopal, la planta de la tuna, ligado a la cochinilla, el insecto cuyo tinte enriqueció a Oaxaca en la época colonial.
- Árboles de bosque seco y de tierras altas, que muestran el contraste entre los paisajes de montaña, costa y valle del estado.
- Plantas alimenticias y medicinales que también se venden en los mercados de la ciudad; después de verlas aquí, un paseo por el Mercado 20 de Noviembre tendrá otro sentido.
La visita guiada
Nadie pasea solo por el jardín. Las visitas son guiadas y el grupo recorre los senderos detrás de su guía. Esta norma protege los arriates y, además, hace que cada nombre de planta venga acompañado de su historia.
Algunos datos prácticos:
- La entrada está en Reforma Sur, a un costado del conjunto de Santo Domingo y no en la plaza del templo. Desde Macedonio Alcalá hay que rodear la manzana.
- Hay más recorridos en español que en inglés. Pregunte en el mostrador de la entrada qué idiomas se ofrecen el día de su visita y, si necesita el recorrido en inglés, inscríbase con tiempo.
- El jardín abre de lunes a viernes, de 10am a 5pm. Sábados y domingos permanece cerrado, y muchos visitantes que llegan en fin de semana se encuentran con la reja cerrada.
- Las tarifas están publicadas en la entrada. Consulte allí el precio vigente antes del recorrido.
Si dispone de una tarde libre entre semana, elija un recorrido que empiece temprano: así le quedará tiempo para hacer preguntas al terminar.
Sol, sombra y qué llevar
Los senderos están casi todos a cielo abierto, y el sol de las tierras altas de Oaxaca pega fuerte aunque el aire se sienta templado. Ni los cactus ni los agaves dan sombra. No olvide llevar:
- Sombrero y protector solar
- Agua suficiente para un paseo de una hora o más, según el recorrido
- Calzado antiderrapante, porque en algunos tramos el suelo es de grava y piedra
El aspecto del jardín cambia con la temporada. Aproximadamente de noviembre a mayo es época seca: los cactus y los agaves resaltan con nitidez y muchos árboles pierden las hojas. Las lluvias suelen llegar entre junio y septiembre, cuando los arriates reverdecen y los estanques se llenan. Ninguna temporada es mala; simplemente muestran dos paisajes distintos.
Al lado, en Santo Domingo
El jardín forma parte de un conjunto, así que vale la pena dedicarle media jornada a toda la zona. En el antiguo convento se encuentra el Museo de las Culturas de Oaxaca, desde cuyas ventanas del claustro alto se dominan los arriates. Después de haber caminado entre las hileras de cactus, podrá contemplarlas desde arriba.
Muy cerca se encuentran también:
- El Templo de Santo Domingo de Guzmán, con su interior dorado y el árbol genealógico tallado en el techo, bajo el coro.
- El Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), al otro lado de Macedonio Alcalá, fundado igualmente por Toledo.
- El Museo Textil de Oaxaca, a poca distancia hacia el sur, donde reaparecen las plantas tintóreas y de fibra que acaba de ver en el jardín.
El Andador Macedonio Alcalá, la calle peatonal que baja hasta el Zócalo, conecta todos estos sitios con el centro en unos diez minutos a pie.
Normas de cortesía en los senderos
El formato guiado implica ciertas normas de conducta. Permanezca con su grupo y no se salga de los senderos: los arriates son una colección viva, y reunir algunas de sus plantas en zonas remotas del estado llevó años.
No toque los cactus ni los agaves. Las puntas de las hojas de agave son afiladas y las espinas del nopal se clavan en la piel. Antes de fotografiar a alguien, consulte al guía. Por lo general no hay problema en fotografiar las plantas, pero pregunte en el mostrador si necesita permiso para usar equipo fotográfico de mayor tamaño.
Se trata de una parada muy conocida, a la que también acuden grupos de las agencias de la ciudad. En Oaxaca es habitual dar propina a los guías al final del recorrido. Si el suyo resolvió sus dudas sobre los agaves mezcaleros o la cochinilla, dejarle algo de efectivo al despedirse es una forma común de agradecérselo.
Preguntas frecuentes
¿Abre el Jardín Etnobotánico de Oaxaca los fines de semana?
No. Su horario es de lunes a viernes, de 10am a 5pm; sábados y domingos permanece cerrado. Lo mejor es programar la visita entre semana.
¿Puedo recorrer el jardín por mi cuenta?
No, todas las visitas son guiadas. En la entrada de Reforma Sur le indicarán los horarios y los idiomas de los recorridos de ese día. Los recorridos en español son más frecuentes que los que se ofrecen en inglés.
¿Cuánto dura la visita?
Calcule una hora o más solo para el recorrido. Si además quiere conocer el Museo de las Culturas de Oaxaca, instalado en el antiguo convento contiguo y con vistas al jardín, necesitará más tiempo.
¿Cómo se llega desde el Zócalo?
Basta con caminar unos diez minutos hacia el norte por el Andador Macedonio Alcalá, que es peatonal, hasta el Templo de Santo Domingo. Desde allí, rodee el conjunto conventual hasta la entrada del jardín, situada en Reforma Sur.
¿Cuál es la mejor temporada para visitarlo?
Cualquiera de las dos es buena. Durante los meses secos, más o menos de noviembre a mayo, los cactus y los agaves resaltan con nitidez. En la temporada de lluvias, por lo general de junio a septiembre, los arriates y los estanques lucen más verdes y llenos. Durante todo el año es recomendable llevar protección solar.
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