Ladrillo gris en la Travessa da Sé
Que la calle sea estrecha juega a su favor. La Travessa da Sé une el Largo del Senado con la Catedral y, a mitad de camino, aparece un sencillo muro de ladrillo gris con una puerta de madera oscura. No hay más fachada que esa en la Mansión de Lou Kau (Lou Kau Mansion). Detrás se extiende la casa, que se desarrolla en profundidad y no a lo ancho.
Una vez dentro, el bullicio de la plaza se desvanece. Construida hacia 1889, la vivienda se organiza en torno a varios patios. Sus estancias se suceden una tras otra, separadas siempre por un patio de luz abierto. Forma parte del Centro Histórico de Macao, inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2005, y es uno de los pocos edificios residenciales chinos de ese conjunto que pueden recorrerse por dentro.
El comerciante tras la puerta
En el Macao del siglo XIX, pocos comerciantes chinos amasaron tanta fortuna como Lou Kau, también llamado Lou Wa Sio. Buena parte de su riqueza procedía del comercio y de las concesiones de juego otorgadas por el gobierno. Más tarde, su familia mandó construir el Jardín Lou Lim Ieoc, en el norte de la península, de modo que esta casa urbana representa el capítulo anterior, y más recogido, de la historia familiar.
Su nombre en cantonés es 盧家大屋, Lou Ka Tai Ok, que significa «la gran casa de la familia Lou», y en portugués se la conoce como Casa de Lou Kau. Tanto en los rótulos como entre los taxistas puede oír cualquiera de estas denominaciones, así que le conviene llevar los caracteres chinos a mano en el teléfono.
Cómo leer los patios de luz
Esta casa se descifra de abajo arriba. Responde al estilo Xiguan de las residencias de los comerciantes de Cantón: ladrillo gris, mamparas verticales de madera y salones alineados a lo largo de un mismo eje. Entre unos y otros se abren patios descubiertos, los llamados patios de luz, que llevan aire y claridad al centro de una parcela larga y estrecha.
Al detenerse en uno de ellos, mire primero hacia arriba y después a su alrededor. Estos son los detalles en los que conviene fijarse:
- Mamparas y celosías de madera tallada que separan los salones; algunas están caladas para que circule el aire
- Molduras de yeso y frisos pintados en la parte alta de los muros
- Ventanas de vidrios de colores en el piso superior, a menudo llamadas ventanas manchúes
- Toques occidentales en parte de la decoración, testimonio de las influencias mestizas de Macao
Lo que de verdad justifica la visita es la distribución. Las familias de comerciantes recibían a sus invitados en los salones delanteros, mientras que las habitaciones privadas quedaban más al fondo y en el piso de arriba. Al avanzar de la entrada hacia el interior, patio a patio, se pasa de la zona pública de la casa a la privada.
Cómo llegar a la Travessa da Sé
El último tramo tendrá que hacerlo andando. El núcleo histórico de la península de Macao es una zona peatonal, y la Travessa da Sé es demasiado angosta para que un coche le deje en la puerta. Lo más sencillo es dirigirse al Largo del Senado, la plaza de pavimento ondulado en blanco y negro situada junto a la Avenida de Almeida Ribeiro.
Desde allí, siga cuesta arriba las indicaciones hacia la Catedral (Sé). La mansión queda de camino, en esa misma calle, a pocos minutos a pie. La mayoría de los autobuses urbanos para en la Avenida de Almeida Ribeiro. Si toma un taxi, pida que le lleven al «Largo do Senado» y complete el trayecto caminando.
Un recorrido silencioso por la casa
La casa se presta a la visita por libre. Primero se cruza el portal, luego el salón delantero y, a continuación, los patios uno tras otro. Según la descripción editorial, está abierta al público para visitas, de modo que pregunte en la entrada si ese día hay alguna guiada. Para conocer las condiciones de acceso vigentes, consulte la web oficial del Instituto Cultural de Macao o el tablón de la entrada.
Algunas costumbres que facilitan la visita:
- No se salga del itinerario señalizado. Algunas salas están acordonadas, y tanto los suelos como las mamparas de madera son originales, así que evite apoyarse en ellos.
- Haga fotos sin flash. La luz natural de los patios es suficiente y, además, el flash aplana las tallas.
- Hable en voz baja en los patios de luz. El ladrillo devuelve el sonido, y basta un grupo ruidoso para llenar toda la casa.
- Deje pasar a los grupos. Si una visita abarrota un salón, retírese a un patio y espere unos minutos.
Aquí se habla sobre todo cantonés; el portugués es lengua oficial, y en las zonas turísticas el personal suele defenderse en inglés básico. Un sencillo «m̀h’gōi» (gracias) en la puerta siempre se agradece.
Cómo esquivar la marea del fin de semana
Los fines de semana siguen una pauta muy clara. Sábados y domingos, de 11:00 a 18:00, se vive el momento de mayor afluencia de toda la semana, es decir, todas las horas salvo la primera. Si solo puede ir en fin de semana, preséntese a las 10:00, a la hora de apertura, y tendrá los patios para usted antes de que el gentío del Largo del Senado suba por la calle.
Entre semana puede ir con más calma, aunque debe tener presente que los lunes la casa cierra. El horario es el mismo de martes a domingo, de 10:00 a 18:00, así que calcule bien el tiempo y no llegue a las 17:45. A media mañana de un día laborable es una apuesta segura, y a esa hora los patios de luz reciben buena luz natural para las fotos.
A la vuelta de la esquina
La mansión encaja bien en un paseo de media jornada por el centro histórico. Todos estos lugares quedan a poca distancia a pie:
- Catedral de Macao (Sé): en lo alto de la misma calle, en el Largo da Sé
- Largo del Senado: unos minutos cuesta abajo, con el Edificio del Leal Senado y la Santa Casa de la Misericordia
- Iglesia de Santo Domingo: el templo barroco de color amarillo situado en el extremo superior de la plaza
- Ruinas de San Pablo: a unos diez minutos a pie hacia el norte por las calles comerciales, con la Fortaleza del Monte en lo alto
Un buen itinerario consiste en empezar por la Mansión de Lou Kau a las 10:00, subir hasta la Catedral y bajar después por el Largo del Senado en dirección a San Pablo. Así verá la casa del comerciante antes de las horas de mayor ajetreo del mediodía.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el momento más tranquilo para visitar la Mansión de Lou Kau?
En fin de semana conviene llegar justo a la hora de apertura, entre las 10:00 y las 11:00, porque sábados y domingos la mayor afluencia se registra de 11:00 a 18:00. Por lo general, los días laborables, de martes a viernes, resultan más cómodos.
¿Abre la Mansión de Lou Kau los lunes?
No. Los lunes permanece cerrada. El horario de apertura es de martes a domingo, de 10:00 a 18:00.
¿Cómo se llega a la Mansión de Lou Kau?
Diríjase primero al Largo del Senado, junto a la Avenida de Almeida Ribeiro, y suba desde allí hacia la Catedral (Sé). La mansión está en el número 7 de la Travessa da Sé, a pocos minutos de la plaza. Como la calle es peatonal, los taxis y los autobuses le dejarán en las inmediaciones.
¿Cuánto tiempo hay que dedicar a la Mansión de Lou Kau?
Recorrer los salones, los patios y las estancias del piso superior lleva a la mayoría de los visitantes entre 30 y 45 minutos. Si desea examinar con detenimiento las tallas y los relieves de yeso, o bien sumarse a una visita guiada, reserve más tiempo.
¿Qué más se puede ver cerca de la Mansión de Lou Kau?
En lo alto de la misma calle se alza la Catedral de Macao. A unos diez minutos a pie, como mucho, quedan el Largo del Senado, la Iglesia de Santo Domingo y las Ruinas de San Pablo.
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