Datos verificados en tiempo real · 26 oct 2026

atracción Purmamarca

Cerro de los Siete Colores: guía de viaje de Purmamarca (4.8★)

Cómo se hace esta guía

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Cerro de los Siete Colores en Purmamarca, Argentina
Photo: Augusto Sarita / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Una montaña al final de la calle

Es el cerro el que pone fin al pueblo. Purmamarca se organiza en una cuadrícula de casas bajas de adobe y calles de bordes terrosos, y tras ellas se levanta el Cerro de los Siete Colores. Basta con alzar la vista por encima de los tejados desde la plaza principal para tenerlo delante.

Esa cercanía es justamente lo que vuelve singular el lugar. Para contemplar la mayoría de los grandes paisajes andinos hace falta un largo viaje por carretera o una caminata exigente. Aquí, en cambio, puede quedarse junto a un puesto de artesanías y mirar de frente una ladera surcada por franjas de color óxido, ocre, crema, gris violáceo y un verde polvoriento. Los colores se disponen en bandas inclinadas, como si el cerro estuviera tallado en roca estratificada y alguien lo hubiera volcado de costado.

Se trata de un lugar célebre y muy concurrido: es la postal por excelencia de toda la Quebrada de Humahuaca, que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 2003. Cuente con encontrarse a otros visitantes cámara en mano y organícese en consecuencia.

Por qué el cerro tiene franjas

Cada color corresponde a una capa de roca distinta. A lo largo de millones de años, los sedimentos de lagos, ríos y mares poco profundos se fueron depositando aquí unos sobre otros. Cada estrato se formó en condiciones diferentes y con sus propios minerales.

Más tarde, el levantamiento de los Andes empujó hacia arriba aquellas capas horizontales hasta dejarlas muy inclinadas, de modo que hoy afloran unas junto a otras. Los rojos y rosados se deben a los óxidos de hierro, mientras que otros minerales y arcillas más finas dan lugar a las bandas más pálidas, de tono crema o verdoso. Que logre contar exactamente siete dependerá de la luz y de su grado de generosidad.

El cerro con la luz de la mañana

En pocos miradores de la región importa tanto el momento elegido. Como el cerro se sitúa al oeste del pueblo, su ladera está orientada al este. Por eso el sol de la mañana la ilumina de frente, y es entonces cuando las franjas se ven más nítidas y mejor diferenciadas.

Por la tarde, el sol ya se ha ocultado tras la cresta. La ladera queda en sombra y los colores se apagan hasta fundirse en un pardo rojizo más bien mate. Muchos fotógrafos que llegan tarde se llevan una decepción.

La forma más sencilla de estar allí a la hora adecuada es pasar la noche en Purmamarca. Quienes hacen la excursión de un día desde San Salvador de Jujuy suelen llegar a media mañana o incluso más tarde. Si se aloja en el pueblo, podrá contemplar la ladera con la primera luz desde una calle tranquila, antes de que aparezcan las furgonetas de las excursiones.

Dos maneras de recorrerlo a pie

No hace falta guía ni equipo especial. Existen dos recorridos clásicos, y la mayoría de los visitantes hace ambos.

  • Cerro de la Cruz: un sendero corto y empinado asciende por esta pequeña colina coronada por una cruz, situada en las afueras del pueblo. La subida lleva unos 15–20 minutos. Desde la cima se domina, por encima de los tejados, toda la ladera rayada; es el encuadre que aparece en la mayoría de las fotografías.
  • Paseo de los Colorados: este circuito de unos 3 km sigue un camino de tierra por la parte trasera del pueblo. Discurre entre paredes y agujas de roca roja erosionada y permite observar de cerca y de lado los estratos de colores. A paso tranquilo, calcule una hora o más. Aunque también puede hacerse en coche, merece mucho más la pena a pie.

En ninguno de los dos recorridos hay apenas sombra. A esta altitud, el sol del mediodía es intenso, así que lleve agua, sombrero y protector solar incluso en invierno.

Cómo llegar a Purmamarca

Purmamarca está a unos 65 km al norte de San Salvador de Jujuy, la capital provincial. Hay que subir por la Quebrada siguiendo la Ruta Nacional 9 y, en el cruce, tomar hacia el oeste la Ruta Nacional 52 para cubrir los últimos kilómetros. Por carretera asfaltada, el trayecto dura algo más de una hora.

Desde la terminal de ómnibus de San Salvador de Jujuy parten autobuses regulares hacia Purmamarca y los demás pueblos de la Quebrada. Desde Salta, la mayoría de los viajeros opta por alquilar un coche o sumarse a una excursión organizada de un día. Conducir uno mismo ofrece la máxima libertad de horarios, algo decisivo para aprovechar la luz de la mañana.

El pueblo es pequeño, y una vez allí todo queda a poca distancia a pie desde la plaza.

Moverse por el pueblo a 2,300 metros

Purmamarca se encuentra a unos 2,300 m de altitud, lo bastante como para que la subida al Cerro de la Cruz le deje sin aliento si viene del nivel del mar. Camine despacio, beba abundante agua y modere el alcohol la primera noche. Para combatir la altura, muchos lugareños mascan hojas de coca o toman té de coca. Ambos productos se venden por todo el pueblo y en Jujuy son legales y de uso habitual.

Algunas costumbres conviene tenerlas en cuenta:

  • El mercado de la plaza: en los puestos que rodean la plaza principal se venden ponchos tejidos, textiles de lana de llama y cerámica. Regatear con cortesía es lo normal. Lleve efectivo, ya que no todos los puestos aceptan tarjeta y en los pueblos pequeños de la Quebrada escasean los cajeros automáticos.
  • Fotografiar a las personas: muchos vendedores y vecinos son de ascendencia indígena andina. Pida permiso antes de hacer una foto a alguien y respete una negativa.
  • La iglesia: junto a la plaza se levanta la Iglesia de Santa Rosa de Lima, de adobe, cuyo techo está hecho con madera de cardón. Como sigue abierta al culto, vista con discreción y hable en voz baja.
  • No salirse de los senderos: las laderas de colores son de roca blanda que se desmorona con facilidad. Trepar por ellas daña las formaciones y resulta peligroso, así que limítese a los recorridos señalizados.

Durante agosto, muchas comunidades de la región celebran el mes de la Pachamama (Madre Tierra) con ofrendas. Si presencia alguna ceremonia, obsérvela en silencio y a una distancia respetuosa.

Más allá de Purmamarca

El cerro suele ser solo una parada dentro de una ruta más larga, y Purmamarca resulta una buena base para conocer el resto de la región.

  • Salinas Grandes: siga hacia el oeste por la Ruta 52 y supere las curvas cerradas de la Cuesta de Lipán, que asciende por encima de los 4,000 m. Al descender aparece una inmensa salina blanca, a unos 60 km del pueblo.
  • Tilcara: al norte por la Ruta 9, alberga el Pucará de Tilcara, una fortaleza prehispánica reconstruida en lo alto de una colina.
  • Humahuaca: más arriba en el valle, destaca por su monumento a la independencia, en lo alto de una colina, y por su casco empedrado. Más allá se extiende la Serranía de Hornocal, una cordillera con aún más franjas de color.

Un buen circuito consiste en ver el Cerro de los Siete Colores al amanecer, las salinas al mediodía y Tilcara al caer la tarde. Así se abarca lo mejor del sur de la Quebrada en una sola jornada completa a gran altitud.

Preguntas frecuentes

¿A qué hora del día se ve mejor el Cerro de los Siete Colores?

Por la mañana. Como la ladera mira al este, el sol matinal la ilumina de frente y las franjas de color se distinguen con mayor nitidez. Por la tarde la cara del cerro queda en sombra y los colores pierden intensidad.

¿Cómo se llega a Purmamarca desde San Salvador de Jujuy?

En coche, hay que recorrer unos 65 km hacia el norte por la Ruta Nacional 9 y, para los últimos kilómetros, desviarse hacia el oeste por la Ruta Nacional 52. El trayecto dura algo más de una hora. También salen autobuses regulares desde la terminal de ómnibus de San Salvador de Jujuy.

¿Cuánto tiempo conviene dedicarle?

Calcule entre 2–3 horas para el mirador del Cerro de la Cruz, el circuito de unos 3 km del Paseo de los Colorados y la plaza. Si pasa la noche en el pueblo, podrá aprovechar la primera luz del día antes de que lleguen las excursiones.

¿Supone un problema la altitud?

Purmamarca se encuentra a unos 2,300 m, de modo que incluso una subida corta puede dejarle sin aliento. Camine despacio y beba abundante agua. Si continúa hacia las Salinas Grandes, tenga en cuenta que la carretera de la Cuesta de Lipán supera los 4,000 m.

¿Qué más hay cerca de Purmamarca?

Hacia el oeste, por la Ruta 52, se encuentran las Salinas Grandes. Al norte, siguiendo la Ruta 9 por la Quebrada de Humahuaca, están Tilcara, con su Pucará, y Humahuaca, puerta de entrada a la Serranía de Hornocal.

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